Aquí tienen que rodar cabezas

Apología “gay” del terrorismo y desprecio a las víctimas

Compartir en:

PACO PIMENTEL
 
Se ve que aún queda mucha gente dispuesta a echarse unas risas con el dolor ajeno. De toda la vida ha habido personas que encuentran irresistibles los chistes que hacen mofa de las víctimas del holocausto, de las mujeres violadas, o del trato vejatorio que reciben seres humanos de otras razas o de orientaciones sexuales distintas a las que normalmente se consideran dominantes. Uno pensaba que a pesar de que gracietas de ese tipo se siguen contando con éxito en los ambientes más cerriles y canallas, al menos en el espacio público estas cosas habían pasado a considerarse de mal gusto cuando no claramente intolerables. Pero no, por lo visto no hay nada de malo en partirse la caja públicamente con la sangre de otros, e incluso quienes se consideran más modernos, abiertos y tolerantes lo hacen.
 
En su último número la revista homosexual Zero publicaba en portada una fotografía del candidato socialista, José Luis Rodríguez Zapatero, destacando una frase suya: “No permitiré que Rajoy niegue derechos a ninguna familia”. El editorial que incluía ese número tenía un título que aclaraba, por si había alguna duda, cuál era el sentido de la fotografía: “No es un cartel electoral (Y si lo es que lo sea)”. Ya en el propio editorial se decían cosas como estas: “…El machismo ha despreciado durante demasiado tiempo a las mujeres y a lo homosexuales: está en la raíz de la misoginia y de la homofobia y es la causa directa de la violencia que se ejerce contra ellas y contra nosotros. El número de mujeres asesinadas es insoportable e inaceptable…” ¿Cómo es posible que una revista publique esto en su página tres y luego en la cien incluya un reportaje titulado “Satirizando el terrorismo” acompañado de una fotografía a toda página en la que un guardia civil practica una felación a un joven que le apunta con una pistola en la cabeza? No hay por cierto ninguna duda de a qué tipo de persona representa el joven de la pistola pues el artículo habla de una película que narra “un triangulo amoroso entre tres jóvenes radicales vascos y su progresiva deriva hacia la violencia”.
 
Realmente es escalofriante pensar que a quienes han publicado este artículo (esperemos que no a la mayoría de los lectores de la revista) les parezca divertida, cuando no excitante, la fantasía de ser un terrorista que disfruta de la felación que a punta de pistola le practica un guardia civil a quien con toda probabilidad acabará disparando en la cabeza, porque eso es lo que hacen los terroristas, disparar a la cabeza de los guardias civiles y de otros muchos ciudadanos. Hace ya tiempo que sabemos que hay mucha, demasiada gente en la izquierda, que siente auténtica fascinación por los terroristas, fascinación que la revista Zero no ha dudado en plasmar en una imagen que mezcla la violencia política con la violencia sexual en una mezcla realmente repulsiva. Tal vez en números posteriores incluyan un reportaje que bajo el título “Satirizando el turismo sexual” incluya una fotografía de un adulto que apunta con su pistola a una niña tailandesa que le practica una felación, u otro llamado “Satirizando el Holocausto” con un oficial de las SS todo vestido de cuero y un judío de rodillas con el pijama del campo de exterminio, o tal vez… para qué seguir, da asco.
 
Espero que alguien, preferentemente de izquierdas y homosexual (no hace falta que además sea guardia civil), ponga a la revista Zero en su sitio. Mientras tanto los asesinos de Capbreton seguirán partiéndose de risa, y quien sabe si además excitándose, con la maldita fotografía.
 
P.S. Por respeto a las víctimas del terrorismo, nos negamos a reproducir la repulsiva fotografía que publica Zero. Si a usted la interesa, podrá encontrarla pinchando aquí junto con el artículo de Pimentel.
 
Vale la pena leer también la crítica de Santiago González, en su blog, al sobrevenido respeto de la izquierda hacia los homosexuales. Hace muy poco tiempo se caracterizaba por todo lo contrario. Léalo aquí.

Todos los artículos de El Manifiesto se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia.

Compartir en:

¿Te ha gustado el artículo?

Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.

Quiero colaborar