''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

en elmanifiesto en
    

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Martes, 09 de febrero de 2010 
  NACIÓN         MUNDO Y PODER         CULTURA         IDENTIDAD         DINERO         NATURALEZA         COMUNIDAD         TRIBUNA         ENTREVISTAS         REVISTA EN PAPEL  
La cámara indiscreta
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella

JUAN PABLO VITALI
Las élites

JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT
Haiti: un clima poblado por una muchedumbre

ANTONIO MARTÍNEZ
¿Haría usted un testamento espiritual?

NACIÓN
Bono coincide con los nuevos liberales

El mito de la España laica que nació en 1808: un engaño histórico


Sesión formal del comienzo de la legislatura. José Bono, el socialista presidente del Congreso, les ha comprado a los nuevos liberales “la mercancía”. Ha afirmado este miércoles, delante del Rey, al recordar la Guerra de la Independencia y las Cortes de Cádiz, que entonces “surgió la nación española”. Ha asumido la reinterpretación que el liberalismo laico está haciendo de la historia de nuestro país, de los acontecimientos que se produjeron de 1808 a 1812. Ha utilizado la nueva versión creada por cierta derecha para sacar del ámbito público lo religioso.
elmanifiesto.com

17 de abril de 2008
Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

FERNANDO DE HARO/PAGINASDIGITAL.ES
 
También la derecha reescribe la historia. El nuevo liberalismo español es una especie de magma en el que se reúnen directores de periódico, presidentes de comunidades autónomas, comunicadores, historiadores... personalidades que revindican la fortaleza de sus ideas frente a la decadencia ideológica de la izquierda. Como todo movimiento sin forma y sin programa definido, tiene de todo. Pero buena parte de ese liberalismo revindica con fuerza su carácter laicista. Entre sus filas cuenta con eclesiásticos. Son religiosos que, cuando explican y divulgan la historia de España, con gran éxito entre el gran público, siempre sitúan a la Iglesia católica como una fuerza de la reacción, un vector oscuro que ha frenado el progreso, que ha fomentado la incultura, la explotación de los pobres... los tópicos más habituales.
 
Los intelectuales y los divulgadores de esa nueva derecha han encontrado en la conmemoración del segundo bicentenario del 2 de mayo y en las Cortes de Cádiz una ocasión perfecta para fijar en 1808 el año 0 de la nación española. Así como los franceses tuvieron su revolución, la Guerra de la Independencia habría sido la nuestra. Los españoles sublevados en realidad se habían levantado contra el Antiguo Régimen, los siglos de oscuridad de monarquía e Iglesia. Uno de sus máximos exponentes sostiene que “a partir de entonces se pone en marcha la idea de la libertad a través de la nación. Se nos concederán nuestros derechos y libertades individuales. Ya no seremos súbditos, sino ciudadanos. A partir de ahí, la libertad y la igualdad van a conquistar el terreno en la historia hasta la Constitución de 1978, que es la que garantiza nuestros derechos”. Los más radicales aseguran que en ese momento es en el que surge realmente España como nación. Los más leídos y más estudiados matizan y afirman que entonces la nación histórica se convierte en nación constitucional. Sería demasiado chusco tirar por la borda el reino visigodo, los reinos medievales, la España de los reyes católicos, de los Austrias y de los primeros Borbones. Hay que redefinirlas.
 
El juego no es inocente
 
A pesar de los matices, hay que reconocer que esta interpretación, que considera a la nación española hija única de la Ilustración, madre de un patriotismo por fin constitucional que supera el patriotismo puramente étnico o puramente cultural, no es rigurosa y, sobre todo, no es inocente. Con precisión, el historiador José Manuel Cuenca Toribio en su libro La Guerra de la Independencia: un conflicto decisivo (Ediciones Encuentro) señala que el levantamiento del 2 de mayo y posteriores se realizó bajo el lema “Dios, Patria y Rey”, y que ese lema daba forma a la rebelión popular. O sea, que los españoles no se levantaron contra el francés para derribar al Antiguo Régimen.
 
De hecho, los promotores de la Fundación Dos de Mayo Nación y Libertad, una de las instituciones que más está difundiendo la redefinición liberal de la historia, al poner por escrito sus propósitos se tienen que tentar la ropa. Y aseguran en el Decreto 120/2007 de la Comunidad de Madrid, en el que se crea la institución, que con el levantamiento del 2 de mayo “la nación retomó la soberanía, adaptándose a las nuevas circunstancias”. Pero en realidad nadie se lee los decretos y lo que cuenta es lo que divulga.
 
Habría que hacer, frente al nuevo mito, muchas precisiones. No son las que habitualmente se consideran “fuerzas modernizadoras” las que redactan la Constitución del 1812. Algunas partes decisivas son elaboradas por eclesiásticos que siguen siendo muy fieles a la tradición de la Iglesia. La “Pepa” no es el punto de partida de una evolución que llega hasta nuestra actual Carta Magna en una línea continua e inalterada. Aquella Constitución era rabiosamente confesional, algo por fortuna superado, que nuestros liberales laicos silencian. A algunos de estos liberales, no a todos, les interesa desfigurar la tradición nacional española. A algunos de estos liberales, que coleccionan papeles de la revolución francesa con devoción, les interesa privatizar el factor religioso, para identificarse con más facilidad con la llamada “ampliación de derechos civiles” de Zapatero. ¿Y no será que nuestra Ilustración en realidad se parece más a la americana que a la gala?
Otros artículos de Nación
Montilla y la chuleta
«¡Hay que matar a todos los del PP!»
El misterio de la victoria de Franco
Vacaciones exóticas: un crucero por la costa de Somalia
Garzón en el banquillo: "¡Esto es un chorrada!"
La policía puede grabar todas las llamadas telefónicas
¿Conoce la verdad del 11 de Septiembre?
Un historiador descubre documentos decisivos para el pleito con Odyssey
Si a la Infanta Elena le diera un capricho podría, con la ley en la mano, reinar
La isla gallega que vendió Don Juan de Borbón
¿Sabe cuánto le cuesta el mantenimiento de la Casa Real?
Los alumnos con riesgo de abandonar la ESO recibirán una beca de 1.350 euros
El Día de las Fuerzas Armadas Expañolas
¿Se imagina a Franco convertido en masón, republicano y divorciado?
"Perlas" y burradas de nuestros alumnos
Contra Juan Marsé
Apadrina a un enchufado del PNV
La gran capacidad previsora del Gobierno ZP
Los libros de texto de los colegios, un arma de odio
¡Independència per la Vall d´Aran!
Darse de baja
Ir a Portada

Lejos de Itaca
Soldados
José Vicente Pascual
Ver más blogs 
1 JUAN PABLO VITALI
Las élites
2 JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT
Haiti: un clima poblado por una muchedumbre
3 Una familia turca enterró viva a una hija de 16 años por salir con chicos


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |
Copyright © 2010 El Manifiesto Digital, S.L.