''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Jueves, 02 de septiembre de 2010 
  NACIÓN         MUNDO Y PODER         CULTURA         IDENTIDAD         DINERO         NATURALEZA         COMUNIDAD         TRIBUNA         ENTREVISTAS         REVISTA EN PAPEL  
Ternura, erotismo y clasicismo
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella

JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT
De taxis anchoas y otras menudencias

JESÚS J. SEBASTIÁN
Darwin: evolucionismo o creacionismo

DAMIÁN RUIZ
La tontería predominante

JUAN PABLO VITALI
La histeria de un burgués asustado

Realismo mágico y sucio en tiempos de La Maga

elmanifiesto.com

28 de septiembre de 2008
Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

De manera cíclica cada lustro los nuevos escritores latinoamericanos tratan de plantear una discusión absurda, al oponer el realismo sucio que practican al realismo mágico del buen Gabriel García Márquez y negar con acrimonia a este último toda posibilidad de vigencia presente o futura. Influidos por la literatura norteamericana que leen en pésimas traducciones españolas, los “nuevos” e ingenuos autores, algunos de ellos ya calvos y barrigones, salen a la palestra con sus pastiches de Bukowski y Mailer para decirnos que no hay más tema que la delincuencia, las bandas, los sicarios, el horror, la guerra y la sangre que reinan en calles y campos latinoamericanos, como si eso fuera especificidad única de nuestro continente y novedad humana.

Olvidan que la violencia y las atrocidades del hombre contra el hombre son algo inherente a este animal desde tiempos inmemoriales y que traficantes, pistoleros, ejércitos privados, masacres, genocidios, guerras, secuestros, pirateos y persecuciones han sido una historia repetitiva de nunca acabar desde que hay registros de las acciones del llamado homo sapiens.

Basta hacer una visita al museo del Louvre por los salones de la historia antigua para ver en imágenes el relato claro de la sanguinolenta saga de guerras sin fin que opone a los pueblos del mundo desde siempre en una lucha sin tregua por poder, dominio territorial, riquezas y supervivencia. Edipo, Electra, Yocasta, Ulises, Penélope, Agamenón, Ajax, Medea, Helena, Ifigenia y otros personajes pueden encontrarlos esos calvos y barrigones “jóvenes autores” de McOndo, denostadores del realismo mágico, en sus propias familias y en su banal tragicomedia personal.

En las salas dedicadas a China, India, Nínive, Babil onia, Egipto, Grecia, Roma, en vasos, frescos, esculturas, murales, columnas, frisos y mausoleos se cuenta la historia de los hombres y vemos cómo la historia mágica de dioses y semidioses es reflejo de sucias realidades concretas. Las grandes tragedias griegas fueron el relato de hechos sangrientos incesantes entre pueblos, tribus y familias, que desde la ley común se transformaron en mitos y leyendas, como ocurrió después en nuestro continente con Túpac Amaru, Bolívar, Zapata, Pancho Villa, Sandino, Che Guevara, Tirofijo y Pablo Escobar, que poco a poco se van convirtiendo en santos y semidioses.

No saben estos “noveles” escritores pre-senectos descubridores cada año del agua tibia, que los grandes libros sagrados indios, mediorientales, nórdicos, europeos, latinoamericanos, son el relato de la violencia, el éxodo, la persecución, la esclavitud, la destrucción bélica y que así como en aquellos tiempos se peleaban por sus dioses, hoy en los tiempos de la supuesta novedosa modernidad sucia que creen defender frente al anacrónico realismo mágico, el mundo vive una guerra atroz entre cristianos, musulmanes, hebreos, hinduistas, budistas, ortodoxos y demás sectas , lo que francamente no nos hace muy distintos a los personajes bíblicos, de las Mil y una Noches, las tragedias y comedias de Shakespeare y Cien años de Soledad. Si Moisés, Abraham, Cristo y Herodes resucitaran y vieran lo que ocurre en Iraq, Israel, Palestina, Afganistán, Colombia, México, Bolivia, Perú, en la ex Yugoslavia y en las fronteras del Cáucaso, simplemente se morirían de risa y sabrían que sus historias mágicas son pan corriente en el siglo XXI.

A todos los congresos a donde los editores llevan a estos pobres “nuevos narradores” -como ocurrió con los de McOndo y los patéticos 39 menores de 39 que llevaron con lazo cual escolares de primaria o gozques famélicos por Bogotá y Madrid, guiados juiciosamente de la mano de monjas corintelladescas-, los ingenuos despotrican en coro contra el realismo mágico y García Márquez, mientras esgrimen su hamburguesa McDonalds chorreada de mayonesa y ketchup barato o la mala traducción de turno de cierto autor gringo, al que muestran como su nueva biblia.

La literatura y la imaginación en general son tan amplias que hay lugar para todo el mundo. A fines del siglo XIX convivían las proclamas y los libros realistas de Emile Zola y Jules Vallès con las historias misteriosas y abracadabrantes de Barbey D‘Aurevilly, Joris Karl Huysmans, Villiers de L’Isle Adam y los demás simbolistas. Ambose Bierce y H. P. Lovecraft compartieron época con John Reed y Marcel Proust y Stephane Mallarmé podían escribir en sus torres de marfil al mismo tiempo que decenas de escritores proletarios lo hacían en infectas buhardillas. En América Latina todo es posible: Jorge Luis Borges y Roberto Artl, Octavio Paz y Juan Rulfo, Lezama Lima y Reynaldo Arenas, Álvaro Mutis, Manuel Zapata Olivella y García Márquez.

Cada autor vive su vida y sus fantasmas. En su gabinete privado decide lo que cuenta. No por nacer en Colombia todos los escritores colombianos estamos obligados por ley a escribir de narcos, paras y sicarios y no por ser argentinos los gauchos tendrán que hablar obligatoriamente y para siempre de Carlos Gardel, Evita Perón y Maradona. La libertad es el espacio de la literatura y ni los “noveles” autores calvos y barrigones del movimiento McOndo o los 39 que van en manada atados al cabestro de sus editores, van a hacernos creer con sus rebuznos desafinados que los únicos temas posibles son los que les ordenan en las oficinas de sus editoriales.

La literatura latinoamericana es y ha sido lenguaje, imaginación, rebelión, delirio, poesía y la urbe más concreta es también el espacio lúdico que nos abre con sus invitaciones azarosas el personaje de La Maga, aparecida en la Rayuela de Julio Cortázar, quien como semidiosa griega descubre los laberintos del jazz y el deseo, tal y como antes el movimiento surrealista apareció de la mano de Nadja de André Breton para liberar a la literatura de cabestros y cencerros asnales. El realismo mágico sigue vivo en el mundo de Alá, Cristo, Buda y Jehová, como sigue viva la literatura vital de La Maga cortazariana perdida en las callejuelas terribles y fascinantes de la urbe moderna.

 


COMENTARIOS
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Darse de baja
Ir a Portada

Lejos de Itaca
¿Regalar Ceuta y Melilla a Marruecos?
José Vicente Pascual
Ver más blogs 
1 Para los niños de antes, con orgullo
2 DAMIÁN RUIZ
La tontería predominante
3 JESÚS J. SEBASTIÁN
Darwin: evolucionismo o creacionismo
4 JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT
De taxis anchoas y otras menudencias
5 Acabemos ya con la destrucción de la naturaleza


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |
Copyright © 2010 El Manifiesto Digital, S.L.