''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

en elmanifiesto en
    

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Martes, 09 de febrero de 2010 
  NACIÓN         MUNDO Y PODER         CULTURA         IDENTIDAD         DINERO         NATURALEZA         COMUNIDAD         TRIBUNA         ENTREVISTAS         REVISTA EN PAPEL  
La cámara indiscreta
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella

JUAN PABLO VITALI
Las élites

JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT
Haiti: un clima poblado por una muchedumbre

ANTONIO MARTÍNEZ
¿Haría usted un testamento espiritual?

TRIBUNA
El Sistema, el Progreso y la Igualdad


El sistema no es una realidad, es la fe del hombre posmoderno, por eso existe, por eso existirá hasta que el hombre pueda asumir otra visión del mundo. Pero acaso no quiera cambiar la que posee o no se lo merezca, porque nadie se convierte en otro tipo de hombre de un día para el otro, ni cambia porque sí cuando ha llegado a convertirse en un hipócrita, o en una bestia manejada a base de microchips.
JUAN PABLO VITALI

18 de marzo de 2009
Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

JUAN PABLO VITALI

Los automóviles pasan y pasan frente a mí, mientras espero el transporte público que tarda en venir. Y si bien esto es Sudamérica (posiblemente una de las partes más dulces de Sudamérica) no creo que esta sensación de angustia y abandono sea exclusiva de este lugar. He visto a los ubicuos japoneses ser empujados al interior de vagones atestados por otros japoneses con uniformes de ferroviarios y guantes blancos, pero que mas bien parecían policías.

Pasan y pasan las imponentes camionetas todo terreno, demostrando el poder que genera ser dueño de una de ellas, o al menos se nota cierta satisfacción en los rostros de sus dueños, que viajan de a uno, en un vehículo carísimo, que se mueve mediante un gran dispendio de combustible, para solaz de su único ocupante.
 
Mientras tanto, las personas continúan amontonándose a mi lado.
 
Sabemos que con suerte viajaremos colgados del estribo o aplastados como vacas en el angosto pasillo interior del vehículo público que nos ha tocado en suerte. Y eso si el chofer para y nos quiere llevar.
 
Ellos, los dispendiosos, viven en casas en las que sólo se puede vivir si uno tiene un buen vehículo, un vehículo caro.
 
Mientras espero, pienso en otras cosas, pero al final debo admitir que los temas se encuentran relacionados. Pienso en los sistemas políticos, en el poder, en el petróleo, en las empresas multinacionales, en la crisis de las finanzas, en cómo es que se ha llegado a esta forma de vida. Me pregunto entonces si me habré vuelto un resentido. Me pregunto además, por qué debo descubrir la esencia del capitalismo, cada mañana, del mismo modo.
 
Pienso en las alternativas teóricas al problema. En el socialismo, en el capitalismo, en las izquierdas y en las derechas. He conocido gentes de todas las tendencias, y todos los que dirigen actualmente esas tendencias viven en los mismos barrios (algunos cerrados) y tienen los mismos autos. Pero curiosamente, los que esperan el transporte público junto a mí (supuestamente el pueblo) se consideran a sí mismos de izquierdas o de derechas, capitalistas o socialistas, y discuten sobre el tema (sobre todo unos días antes de las elecciones) para luego convenir que el sistema, o algo que se llama más o menos así, es lo que hay que preservar.
 
Porque desde el sistema, que al parecer es algo bueno, se avanzará hacia una igualdad, que podrá consistir quizá en un vehículo 4x4 para cada persona, el día que reine el verdadero socialismo, o acaso cuando el auténtico capitalismo se imponga y derrame sus bendiciones sobre todos nosotros.
 
Mientras tanto la igualdad se realiza comprando algún otro tipo de máquinas, llámense teléfonos móviles, aparatitos que se introducen en las orejas, u ordenadores fijos o portátiles, según cada poder adquisitivo, pero siempre en la línea del progreso ascendente del hombre, la que nos enseña nuestra fe, nuestra religión progresista universal.
 
Todos estamos de ese modo incluidos en el sistema, aunque el transporte público no aparezca como en mi caso, o nos empujen dentro de trenes atestados, y debamos dormir en virtuales nichos como en el Japón ultramoderno. Y quién sabe qué otras cosas parecidas ocurrirán en el resto de los países civilizados y globalizados que desconozco.
 
Los que no pueden comprarlos se roban los aparatitos, o los aparatos, o lo que sea, y el sistema les otorga los derechos humanos suficientes para protegerlos en su actividad, a la que no osaré calificar de delictiva, porque al parecer es pura justicia social. De ese modo, se los puede incluir en nuestra fe progresista.
 
Además de los de izquierda y los de derecha, también algunos de los nuestros, los disidentes, los contracorriente, los políticamente incorrectos en el discurso, suelen pasar con sus automóviles último modelo frente a nosotros, si es que han tenido suerte y el discurso no les ha afectado su capacidad de hacer dinero. Porque “de algo hay que vivir” y para eso existe lo que se llama “contradicciones del sistema”.
 
Un viejo amigo me dijo una vez una amarga frase que no he olvidado: “El sistema es blindado”. No es una frase muy alentadora, pero convengamos que tiene algo de razón, porque cada individuo busca aisladamente mantenerse a flote en un sistema que juega con él, dándole más o menos máquinas o maquinitas, más o menos posibilidades de sobrevivir, pero inculcándole siempre, y en eso radica su genialidad, una convicción ideológica semejante a una creencia religiosa, en base a la cual se mantiene este sistema ridículo en pie, a través de una fe irracional y suicida.
 
El sistema no es una realidad, es la fe del hombre posmoderno, por eso existe, por eso existirá hasta que el hombre pueda asumir otra visión del mundo. Pero acaso no quiera cambiar la que posee o no se lo merezca, porque nadie se convierte en otro tipo de hombre de un día para el otro, ni cambia porque sí cuando ha llegado a convertirse en un hipócrita, o en una bestia manejada a base de microchips.
COMENTARIOS
jueves, 19 de marzo de 2009

...y termino

...y terminoEl dia que occidente recupere como basamento filosofico su dimension espiritual, tradicional y aristocratica, entenderemos que esos coches, esas casas, y todo lo demas, son parte de un mundo secundario, supeditado a la vida espiritual, que es, la unica vida real.
Saludos al señor Vitali

# Publicado por: Diego Diaz (Maldonado. Uruguay)
jueves, 19 de marzo de 2009

El principio del fin...

Las sociedades tradicionales basaban su existencia en una concepcion no materialista y no igualitaria de la vida. La Modernidad occidental, considera que la unica realidad humana es la material, y se basa en el mito igualitario. Mas alla de filosofos, la idea que la Modernidad como filosofia base le metio en la cabeza a la gente fue: la felicidad humana es el resultado del acceso igualitario a los bienes materiales. De esa premisa, la cual contienen la base de los mitos que introdujo materialismo e igualdad derivan los intentos locos de oocidente de hacer realidad esta falsedad. Solo piensen en todas las ideologias y sistemas que se intentaron crear a partir de la ideologia de la Modernidad, todas ellas, falsamente antagonicas, son distintos caminos para llegar a hacer realidad los mitos igualitario y materialista. Es lo que prometen los politicos, igualdad material, es lo que prometen las religiones modernas.

# Publicado por: Diego Diaz (Maldonado. Uruguay)
jueves, 19 de marzo de 2009

¿A qué espera el Dios este para el cambio?

Pues si el cambio está en manos de su Dios, ya me dirá, sr. Lostrego, a qué diablos con perdón espera su Señor para facilitarlo un poquito. Oiga, que vista la evolución de las cosas en estos últimos siglos, tal parece como si su Dios se hubiera aliado con el Diablo y nos quisiera joder vivos a todos, empezando por sus propias ovejas!! Vista la situación imperante, decir que el cambio está en manos de Dios, es realmente lo peor que se puede decir acerca de este último.

# Publicado por: Leonor (Granada)
miércoles, 18 de marzo de 2009

El cambio

El cambio vendra de la mano de Dios...y no se puede excluir ninguna posibilidad en este obrar suyo, pues quera evitar que su creacion se destruya a manos del enemigo de su creacion, el diablo.

# Publicado por: lostrego (madrid)
miércoles, 18 de marzo de 2009

Hay que destruir, para volver a crear.

No sé si es optimismo o pesimismo, pero mis esperanzas están depositadas en un cambio climático de consecuencias apocalípticas. ¡Qué ilusionante sería volver a empezar con medio millon de humanos sobre la tierra. Medio millon de seres que tendríamos que cultivar nuestra propia comida, el calor de nuestro hogar y volver a ser presa del lobo recobrando así un sentido más realista de la vida! A ver de qué iban a vivir esas pseudo artistazas españolas.
Un saludo Vitali.

# Publicado por: Guillermo (Suellacabras)
miércoles, 18 de marzo de 2009

No se que decir

Sr Vitali, su articulo es tan triste como la pura realidad. Pero no podemos dejarnos vencer por ella. Soñemos, si es preciso, un nuevo amanecer ideológico, una nueva forma de ver el mundo. Es tiempo de esperanza porque vivimos tiempos oscuros. Es tiempo de guerra, sobre todo interior, para no dejarnos vencer por la pesadilla de la máquina.


# Publicado por: Baltasar Queija (valencia)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Juan Pablo Vitali
Las élites
La estulticia de los racistas (o "racialistas")
La extraña fascinación por el Che
Otra Navidad es posible
El escritor Abel Posse, ministro de Educación de Buenos Aires
Los sueños ideológicos
La identidad del Cono Sur
Hipatia: vista desde fuera del cristianismo
Mishima, o el trágico heroísmo de la antimodernidad
¿Para qué sutileza en tiempos de brutalidad?
El paganismo: un ecumenismo "avant la lettre"
La realidad siempre supera a la ficción
¿Por qué ya casi no hay ni poetas ni guerreros?
Los turistas del mundo feliz
Cuando se destruye el espíritu de comunidad
Caerse del burro… o de esa cosa que llaman "felicidad"
¿Quién fue Eva Perón?
La manía de renegar de lo que son… los propios "rebeldes"
Argentina: y la peste llegó
El tango, esa añoranza en el fondo del alma
Aberrantes alianzas políticas
Poesía y revolución
El "Show System" o el Gran Circo cultural
El espíritu de Europa
Esa luz incandescente a la que llamamos "lo sagrado"
Y la peste llegó
Seamos revolucionarios. No reaccionarios
Los carcomidos disfraces del pasado
Para salir de los monstruos urbanos: volver a nuestro espíritu
¿Es Europa del "Primer Mundo"? ¿O es otra cosa?
¿Por qué a los europeos nos da por ser antieuropeos?
¿Qué hacer?
"¿Para qué poetas en tiempos de zozobra?"
El fanático excluye a los disidentes que no le gustan
Es curiosa, muy curiosa… tanta doblez
Personalidad, comunidad y jefatura
La burguesa revolución del Dr. Guevara Lynch de la Serna
Los inocentes indígenas van a perder su identidad
El peronismo: una revolución contra el sentido del mundo
Nacionalidad sólo para descendientes de exiliados republicanos
Se retira el Estado actual
Otra es nuestra Navidad
Reivindicar la identidad: ¿es "racismo" o "justa defensa contra la opresión"?
Las palabras políticas que nos dominan son todas falsas
Negras perspectivas
para el hombre europeo
El ámbito sagrado de las bibliotecas
La cultura hace la diferencia y la excelencia
El porqué de la degeneración del "arte"
Nacimiento de América
Las ruinas materiales del espíritu
Darse de baja
Ir a Portada

Lejos de Itaca
Soldados
José Vicente Pascual
Ver más blogs 
1 JUAN PABLO VITALI
Las élites
2 JOSÉ ANTONIO NAVARRO GISBERT
Haiti: un clima poblado por una muchedumbre
3 Una familia turca enterró viva a una hija de 16 años por salir con chicos


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |
Copyright © 2010 El Manifiesto Digital, S.L.