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Los derechos humanos del toro

Luys de Algaida

30 de agosto de 2012
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Van Gogh. "Espectadores en los toros"
LUYS DE ALGAIDA

He recibido el aviso de que en el programa El Gran Debate, de Telecinco, hubo hace unos días un rifirrafe organizado entre taurinos y «animalistas». Se encontraban entre los primeros Carmen Tomás, el torero Soro y Fernando Sánchez Dragó; entre los segundos, Jorge Verstrynge, Silvia Tortosa y la irritante Pilar Rahola.

De todos ellos, por cuestiones literarias, políticas y estéticas, sólo me interesan Dragó y Verstrynge. Digo que «sólo», pero como de hecho ellos me interesan mucho, me he apresurado a ver el video. Como siempre ocurre con estas cosas, los vociferantes -fundamentalmente Rahola- acapararon el programa con proclamas más o menos moralistas, culminadas por la aparición de un tipejo con pintas de informático que representaba a Igualdad Animal, muy interesado por el «avance ético de la sociedad».

Es muy probable que de todos ellos, sólo los taurinos hayan ido a una corrida de toros. Parece que Verstrynge sí que ha ido a alguna y quizá por ello era el más tibio en la crítica. Podría pedir que, para beneficio de la integridad de los animalistas, se nieguen no ya al consumo de carne, sino a exterminar termitas, cucarachas, piojos y otros miembros de los escalones inferiores del mundo animal. Si no, podremos acusarles de hipócritas y de insecticidas, por ejemplo. A ver si es que sólo los mamíferos y las aves a partir de cierto peso tienen «derecho a la vida». En cualquier caso, yo no voy a entrar en razones, tan pendientes de la oportunidad y la agudeza de la expresión, sino en hechos, que sí son amores. Me bendice el refranero.
El pasado jueves estuve en un corrida, la octava de feria, en la Malagueta (Málaga). Toreaban Ponce, Perera y Salvador Vega. Una faena mediocre de Ponce, lustrosa pese a lo toros mansos de Perera y desastrosa de Vega, que acumuló cinco avisos y ¡veintisiete descabellos! entre los dos toros.
Según la mitología antitaurina, el aficionado a la tauromaquia es un descerebrado sediento de sangre que calma sus frustraciones viendo el sufrimiento del toro, por no pegarle a su mujer o a su gato [SIC]. ¡Eso se decía en el programa! Pues bien, Salvador Vega, precisamente por pasarse de listo, dejar al picador destrozarle el lomo al toro, dejar el estoque a medias y hacer después una masacre con el verduguillo, por todo eso, y por después tener el toro que ser apuntillado en el ruedo, en uno de los finales más vergonzosos e indignos para el sagrado toro, recibió tal tanda de abucheos, pitos e insultos que no levantará cabeza en tiempo. Cómo nos conmovíamos en los tendidos ante la violencia gratuita, ante la tortura -pues eso era- a la que estaba sometiendo al astado. Alguno ha querido llamarlo «el carnicero de Málaga», pero eso trae recuerdos de otra índole.
El público no va para calmar irreproducibles ansias escabrosas, trata con infinito respeto al toro. Que los animalistas no comprendan que la muerte está incluida en la vida, que forma parte de ella e incluso que vivir es bailar con ella, eso sí atañe a taras intelectuales y a vacío espiritual. Recojo de Savater, que no es santo de mi devoción pero a quien, merced a sus ediciones de Cioran y algunos aforismos redondos, me gusta seguir, que «en el toreo está presente la muerte, pero como aliada, como cómplice de la vida: la muerte hace de comparsa para que la vida se afirme». Gentes sin rito -decía Jung que acabarían esquizofrénicas-, que no comprenden el erotismo y el galanteo, la voluptuosidad sacramental del rondamiento a un animal totémico. Postcristianos sin hornear, si se quiere. El pueblo acude para un toreo como el de Belmonte, «con sentimiento y pasión de enamorado», porque se trata de una historia de amor y de muerte, de -en definitiva- una clase magistral sobre la vida. La sangre inevitable son las dimensiones del teatro.

© http://algaida.wordpress.com


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COMENTARIOS
lunes, 10 de septiembre de 2012

IMPORTA MENOS COMO MORIR QUE COMO VIVIR

El mundo del toro no solo se circunscribe a la plaza. Es quizás el festejo de más carga artística que contempla la historia humana. Y es posible además que al desconocer este dato, se insista solo en el sufrimiento. De todas formas para aquellos sensibles que se estremecen ante el aroma de un buen chuleton a la brasa, informarle, que existen posibilidades nutricionales alternativas que no requieren el asesinato. Y que por favor, no ignoren el sufrimiento animal más atroz que el que sufre el toro de lidia cuando ingieran un filete de pollo empanado. Hipocresias las precisas. Pueden alimentarse mejor sin necesidad de ingerir cadaveres los que contra la lidea se posicionan.

# Publicado por: Eduardo (Cádiz)
viernes, 31 de agosto de 2012

Que cosa mas linda

Que sociedad hermosa van a crear los progres y tarados que los siguen con tanta cosa linda, limpia, prolija, respetuosa, correcta, tolerante, contenedora, igualitaria, inclusiva, abierta, etc. Para mí, la peor sociedad o mejor... suciedad.

# Publicado por: Fernando Fernández Garganta (La Plata - Argentina)
jueves, 30 de agosto de 2012

Derechos

Da Vd en el clavo con una sencilla cuestion. ¿Tiene mas derecho el toro que la cucaracha? o ¿ A partir de que ´´algo´´ (peso, mirada) ya tiene derecho a la vida un animal ? br Y no vayamos a lo de consecuentes si comen pollo, pavo, ternera..... br ¿ A que muertos de muerte natural no los catan? br br Y que conste . No Voy a los toros. br Pero.. por caros.

# Publicado por: Jose Puig (Valencia )
jueves, 30 de agosto de 2012

No me gustan

No me gustan los toros , y he visto alguna corrida, invitado, que me ha aburrido soberanamente, me dicen que porque ´´no entiendo´´, ni me gusta ninguna forma de violencia hecha espectáculo, y como no me gustan no voy a ellas ni pago por ellas, lo que me revienta es que parte de mis impuestos se dediquen a la fiesta ( y a otras actividades lucrativas disfrazadas de cultura, me gusten o no). Los que disfruten de ella, que la mantengan.

# Publicado por: JAMP (Madrid)
jueves, 30 de agosto de 2012

SIN ETIQUETAS

Se puede reprobar un espectáculo sangriento y vergonzoso a los ojos de cualquier inocente criatura que empiece a descubrir el mundo sin necesidad de carecer de valores de índole espiritual. Créame que siento su maniqueismo de meter a la gente en cada saco correspondiente a animalistas y aficionados, aunque reconozco que Vd. se circunscribe a un programa determinado. Quien suscribe -por ejemplo- declara al mismo tiempo su desprecio por la piedad barata políticamente correcta y la diversión -aunque sea por motivos estético-iniciáticos- de un supuesto ser humano ante la muerte violenta de una criatura. Y el tema de los ´´insecticidas´´ lo dejaremos a un lado porque mire por dónde existen grados de complejidad en el mundo manifestado y no podría comparar la de un mamífero con la de un insecto.... A la hora de comer carne es evidente que somos omnívoros...., no es lo mismo matar por una diversión la pinte como la pinte que por una necesidad biológica.

# Publicado por: M Luisa Ottomano Queraltó (Alcalá de Guadaíra)
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