El Gobierno ZP bendice la operación

Los musulmanes preparan su propia reconquista de España

Hay un lobby musulmán internacional. Su eje es la organización Liderazgo Islámico Mundial, que agrupa a unas cuatrocientas asociaciones de todo el mundo. Liderazgo Islámico acaba de reunirse en Córdoba. Allí ha planteado sus reivindicaciones. Entre otras cosas, pide la nacionalidad española y derechos políticos para los “descendientes de los andalusíes”, es decir, los “moriscos”. Para testimoniar el apoyo oficial al encuentro de Liderazgo Islámico, allí han estado nada menos que la directora general de Asuntos Religiosos, Mercedes Rico, y el responsable de Acción Exterior de la Junta de Andalucía, Pedro Moya. Alucina, vecina.

Compartir en:

Elmanifiesto.com 

Lo llaman “recuperación del legado andalusí”. Bajo esa folclórica etiqueta, abundantemente promocionada durante los últimos años en España en general y en Andalucía en particular, el superlobby musulmán Liderazgo Islámico Mundial ha elaborado su lista de reivindicaciones. Lo ha hecho en un congreso celebrado en Córdoba con todos los parabienes oficiales del Gobierno central y de la Junta de Andalucía, ambos socialistas. Representando a ambos han estado, respectivamente, la directora general de Asuntos Religiosos del Ministerio de Justicia, Mercedes Rico, y el responsable de Acción Exterior de la Junta de Andalucía, Pedro Moya, los dos socialistas. 

La “puesta al día del legado andalusí” consiste, esencialmente, en lograr que España sea musulmana; si no entera, sí en parte. Y empezando, por supuesto, por la actual población musulmana en España. Una población que aumentaría de manera notable si se concediera una de las principales reivindicaciones: conceder la nacionalidad española a los “descendientes de los andalusíes”. Por tales se entiende, en esta plataforma reivindicativa, a los descendientes de los moriscos, es decir, los musulmanes expulsados de España a principios del siglo XVII. 

¿Alguien sabe quiénes son exactamente esos descendientes? No. Los moriscos, después de su tragedia particular, recalaron en distintos puntos del norte de África (otros marcharon a Portugal, incluso a América) y allí, en general, fueron muy mal recibidos y peor tratados. Pese a ello, parece haber mucho interés en círculos islámicos por levantar unas cuantas decenas de miles de árboles genealógicos. Este asunto saltó a la actualidad el pasado mes de diciembre, cuando la Junta Islámica de España, apoyada por Izquierda Unida (comunistas) y el Partido Andalucista (pre-nacionalistas), promovió ante la Junta de Andalucía y ante el Gobierno de la nación que se concediera “la nacionalidad española a los descendientes de los moriscos expulsados de España”. El presidente de la Junta Islámica, el cordobés Mansur Escudero, dijo entonces a Europa Press que "el objetivo que se persigue es muy simple y también justo, que el Estado reconozca a los descendientes de los moriscos expulsados de Al-Andalus los mismos derechos preferentes para adquirir la nacionalidad española que ya se le concedió a los sefardíes".

Alianza de civilizaciones 

En el actual encuentro de Córdoba las peticiones han seguido el mismo camino. Es interesante subrayar que el discurso de Liderazgo Islámico se envuelve en la doctrina de la Alianza de Civilizaciones de Zapatero. Al presidente, precisamente, le quieren presentar los portavoces de Liderazgo Islámico un decálogo con sus reivindicaciones, que abarcan asuntos como el control sobre libros de texto escolares y sobre las informaciones periodísticas, para evitar gestos de “islamofobia”. La Junta Islámica de España ha dejado entender que esa entrevista con Zapatero está ya concertada.

Entre las medidas que Liderazgo Islámico promueve hay que contar el fomento de "productos bancarios y financieros de contenido halal (acordes con la ortodoxia islámica) que tiendan a la humanización de la economía y la redistribución de la riqueza". El periódico El Economista señala que ya hay un proyecto para la creación del primer banco islámico en España, mediante tres fases: "La primera es poner en marcha productos específicos en bancos y cajas de ahorros"; la segunda fase consistiría en "la creación de oficinas de crédito, bien mediante acuerdos con la banca convencional, con un banco islámico o bien con inversores"; el proyecto culminaría con "la creación de un banco islámico español y ahí está la duda, si crear una nueva entidad nueva para lo cual no creemos difícil asegurar los 18 millones de euros necesarios para la reserva, o adquirir un pequeño banco ya existente en España con lo que los problemas serían menores y los plazos para su puesta en marcha se agilizarían mucho en todos los planos".

Por qué a la izquierda le gusta el Islam

La España convertida al Islam

Todos los artículos de El Manifiesto se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia.

Compartir en:

¿Te ha gustado el artículo?

Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.

Quiero colaborar