''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Miércoles, 20 de septiembre de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
Desventuras sufridas por un progre solidario
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella


SERTORIO
A degüello


JOSÉ JAVIER ESPARZA
Nunca hubo genocidio español en América

FRANCISCO NÚÑEZ ROLDÁN
Elogio de Polonia
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
Estuvo a dos dedos de ocupar el puesto de Aznar. Y ha acabado en Podemos

Verstrynge: o la misteriosa deriva de un náufrago político

Para que nada falte, también con los separatistas (el primero desde la derecha) y con "la cubana", como es bien natural.

Ha experimentado una sorprendente evolución ideológica, azotado por aguas turbulentas en su frágil embarcación, desde posiciones de la derecha radical a situaciones de la izquierda bolchevique y populista.
Jesús J. Sebastián

5 de noviembre de 2014
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

JESÚS J. SEBASTIÁN

 
Jorge Verstrynge Rojas (1948), nacido en Tánger (Marruecos) y doble nacionalidad franco-española, ex político, politólogo, experto en geopolítica y profesor universitario de ciencias políticas. Así descrita su trayectoria personal y profesional, nada haría indicar que nos encontramos ante un personaje que ha experimentado una sorprendente evolución ideológica, azotado por aguas turbulentas en su frágil embarcación, desde posiciones de la derecha radical a situaciones de la izquierda bolchevique y populista, víctima de un naufragio político, no aleatorio ni accidental, sino plenamente voluntario, como el almirante que prende fuego a sus naves antes de que el enemigo se apodere de ellas. Y es que Verstrynge conoce muy bien la táctica de “tierra quemada”, pero no comprendió la tremenda exigencia que impone el sistema para transformarse de un político cortesano en un rebelde partisano.
En su libro Memorias de un maldito, el propio autor confiesa su juvenil adhesión al neo-gaullismo francés, nacionalista, populista y soberanista, evolucionando después hacia un difuso nacional-bolchevismo. Estos viajes iniciáticos no son tan infrecuentes: otros, como Pío Moa, Jiménez Losantos, Sánchez Dragó o el propio director de este periódico, han experimentado virajes similares, pero en sentido contrario. Admirador, en un primer momento, de su maestro Manuel Fraga, se incorporó a Reforma Democrática, embrión del partido entonces denominado Alianza Popular, formando parte del mismo desde 1976 a 1986, por el que fue diputado nacional y secretario general del mismo. Según los mentideros políticos y mediáticos, la relación entre el maestro (Fraga) y el discípulo (Verstrynge) comenzó a deteriorarse tras la derrota de este último en su pugna electoral por hacerse con la alcaldía de Madrid en 1983.
Sin embargo, detrás de esta lucha intestina, había dos importantes motivos para la ruptura maestro-discípulo. La primera, obviamente, el deseo de Verstrynge por suceder orgánicamente al presidente del partido, cuya imagen impedía cualquier victoria electoral. La segunda, menos obvia, las diferencias ideológicas entre uno y otro sujeto. Fraga encarnaba al fósil ideológico del conservadurismo decimonónico, dogmático y autoritario, pero sin prejuicios hacia el liberalismo gestionario, economicista y materialista. Verstrynge, por el contrario, había abandonado paulatinamente sus antiguas tentaciones totalitarias, para acabar seducido por una corriente metapolítica francesa que estaba rompiendo todos los esquemas ideológicos y la caduca bipolaridad derecha-izquierda. Era conocida –con una apelación ideada por la izquierda mediática– como la Nueva Derecha(Nouvelle Droite) y su líder intelectual, un desconocido, entonces, Alain de Benoist.
No hay que olvidar que el primer libro del pensador Alain de Benoist publicado en España (bajo el simplificador título de La nueva derecha), traducción de Les idées à l’endroit (1979), no se materializó en nuestro país hasta 1982 y que las primeras referencias a este pensador francés –un breve comentario sobre la revista Nouvelle École– se hacían en el primer número de la revista Punto y Coma (en la edición que comprendía de diciembre de 1983 a febrero de 1984). Sin embargo, Verstrynge, sin duda avalado por su conocimiento del francés y de los movimientos políticos de la vecina Francia, publica ya en 1980 (aunque lo había escrito en 1979), su libro Entre la cultura y el hombre, al que se ha considerado, desproporcionadamente, una mala imitación de los benoistianos Vu de droite (1977)obra por la que recibió el Premio de ensayo de la Academie Française y Les idées à l’endroit (1979). El libro de Verstrynge no podía compararse al de su homólogo francés, desde luego, pero trataba cuestiones tan escandalosas para la época (y para su mentor Fraga, quien no obstante prologó el libro sin saber muy bien de qué iba el invento), como la etología y la sociobiología: en definitiva, sobre los condicionamientos culturales y genéticos en la naturaleza humana. Era, desde luego, una temprana recepción de la fase biologista de la Nueva Derecha francesa, que luego fue abandonada por otra diferencialista y culturalista. Verstrynge fue, de esta forma, el primer néodroitier en España. Y esta corriente neoderechista, dentro de la entonces Alianza Popular, tuvo –tras la publicación y difusión del libro de Verstrynge– una favorable recepción entre las juventudes del partido, las Nuevas Generaciones, constituyéndose una oficiosa corriente de pensamiento dentro del partido conservador, que apoyaba incondicionalmente el liderazgo indiscutible de Verstrynge. Y esto lo suscribe quien era –por aquellos años oscuros– presidente regional de las juventudes populares aragonesas (todos tenemos nuestros errores juveniles y nuestros empecinamientos seniles). Verstrynge podría haber llegado a ser el primer presidente afecto, en España o en cualquier país, a las ideas de la Nueva Derecha.
Pero continuemos con el relato. El entonces representante de la Nouvelle Droite francesa, el filósofo Alain de Benoist, cenó en Madrid, el viernes 16 de diciembre de 1977, con Manuel Fraga y Jorge Verstrynge, en la que, según el líder aliancista, fue una velada “interesantísima”, considerando que Vu de droite era “un libro importante, una suma de materiales y de sugestiones fundamentales para comprender el mundo en que vivimos, un libro indispensable desde cualquier perspectiva”. Ciertamente, con estos halagos de Fraga, que equivalían a poner a la Nueva Derecha en el zurrón de la derecha carca de toda la vida, se nos disipaban los deseos de traducir el libro al español… En fin, De Benoist había sido invitado a dar una conferencia inaugural titulada “Poder político, poder cultural” en el Club del Sable –constituido bajo la influencia de su homólogo francés el Club de l’Horlage–, formado por algunos jóvenes inquietos de Alianza Popular y otros intelectuales liberal-conservadores, con nuevas ideas que provenían de las publicaciones “antisistema de derechas” del GRECE francés y que propugnaban el combate por las libertades y la diversidad en detrimento de un Estado del Bienestar igualitarista y homogeneizador. Vamos, en las antípodas de la FAES ultraliberal de Aznar. Pero algo no cuadraba en la recepción por los populares de las ideas de la Nueva Derecha: Fraga seguía siendo, ante todo, un católico ultraconservador, un humanista cristiano, y De Benoist, un neopagano, antiliberal y conformista con ciertas “modernidades escandalosas” como el divorcio, el aborto o la eutanasia. En cualquier caso, como dice Ramón Guillén, «es muy difícil precisar el alcance de la influencia de esta Nueva Derecha “a la española” sobre una parte de los seguidores en aquel tiempo del patrón aliancista; pero todo indica que la Nouvelle Droite fue un poderoso estímulo intelectual para los populares más jóvenes, para los miembros más activos de las Nuevas Generaciones de AP, para los menores de treinta años o que rondaban los treinta y pocos». Ahí tenemos, por ejemplo, salvando las distancias y las conversiones ulteriores, al periodista y escritor José Javier Esparza. Rajoy y los actuales peperos son, sorprendentemente, más retrógrados que sus predecesores. Son, en realidad, los representantes de lo que Alain de Benoist denominaba “la derecha totalitaria, petainista y maurrasiana”.
Después, los posteriores libros de Verstrynge revelarán una singular evolución ideológica que, sin embargo, está repleta de pistas y claves schmittianas y jüngerianas, tanto en el ámbito del juego entre el conflicto político y la soberanía nacional, como en el de la constitución de grandes espacios macropolíticos y en el de la estrategia revolucionaria europeísta y antiimperialista, en una dinámica simbólica y disidente que un autor como Julien Freund denominó como ser un “reaccionario de izquierdas”: entre otras obras, Una sociedad para la guerra (1988), El sueño eurosiberiano. Ensayo sobre el futuro de Europa (1992), Los nuevos bárbaros: centro y periferia en la política de hoy (1997), Sobre el poder del pueblo (2000), Rebeldes, revolucionarios y refractarios: ensayo sobre la disidencia (2002), Frente al Imperio: Guerra asimétrica y guerra total (2007), Proteccionismo y economía de gran espacio (2009). Hoy, a la vista de la desorientación ideológica de Verstrynge, podría resultar extemporáneo el uso de esta terminología, pero ¿no nos resulta familiar a los followers de El Manifiesto?
A Verstrynge se le podrán reprochar muchas de sus actuaciones y declaraciones, incluso ser un pésimo estratega político, pero no su precoz visión de renovación ideológica de la derecha española. Entre los caducos mensajes de una vieja derecha nostálgica, arrugada y crispada, reincidente en sus errores, prejuicios y rencores, sorprendía escuchar del joven Verstrynge expresiones como la “desazón nihilista”, el “escepticismo frente a las religiones seculares” o “la falsa mitología de la igualdad”, al tiempo que mantenía una intensa correspondencia (sí, jóvenes ilusos, entonces no existía el guasap y se escribían cartas) con los que –como el que suscribe– reflexionábamos sobre el efecto que podían producir los descubrimientos biológicos en el seno de la sociedad cultural europea, la necesidad gramsciana de la hegemonía cultural frente a la izquierda dominante (y su versión liberal de la socialdemocracia) y la conquista del poder democrático por medios legítimos (aunque, debo reconocerlo, con ciertos tintes conspiratorios).
Fue la combinación de su nefasta estrategia para derrocar al maestro y de sus indisimuladas veleidades neoderechistas –que estaban prendiendo en los jóvenes populares en detrimento de la transformación neoliberal–, lo que condenó al díscolo delfín a un anunciado repudio oficial y a un forzado y simbólico transfuguismo (pese a las súplicas de un joven Aznar), así como a una deriva política en el transcurso de los tres decenios siguientes: huída de AP, constitución de un grupo mixto en el Congreso, contactos con el CDS de Adolfo Suárez y con el PSOE, en el que finalmente ingresa en 1993, posteriormente asesor de Francisco Frutos en el PCE e IU, protagonista de manifestaciones, indignaciones, tertuliano de programas sensacionalistas, escraches y “okupaciones”, llamadas a la desobediencia civil, hasta su declaración de apoyo a Podemos, simpatía que le facilita su proximidad con Pablo Iglesias (algunos, incluso, consideran a Verstrynge como el “padre ideológico” del coletas, que fue alumno suyo). Ambos son, por lo demás, declarados admiradores del chavismo (y sus asesores en materias de estrategia geopolítica, guerra asimétrica y soberanismo regional) y portavoces del antiamericanismo, aunque en el caso de Verstrynge con un claro rechazo del liberalismo capitalista y del marxismo tercermundista. Sin embargo, un nutrido grupo de militantes de Podemos firma un manifiesto en el que rechaza el acercamiento de Verstrynge a la formación trotskista por su pasado nacional-gaullista, neoderechista, su admiración por el FN de Marine Le Pen y su crítica de las políticas inmigratorias como arma del capitalismo salvaje (abogando por la “preferencia europea”). Y ahí sigue Verstrynge, en su particular limbo ideológico, “indignado, cada vez más rojo y sin nada que perder(sic), como recientemente se ha descrito. Otros ex populares, como Vidal-Quadras (Vox) o Albert Rivera (Ciudadanos), próximos, en otro momento y circunstancias, a las tesis neoderechistas, han intentado reconducir su itinerario político a través de otras vías neoconservadoras o, incluso, liberal-conservadoras (?). No cabe duda: el democratismo y la partitocracia siembran el sistema de numerosos cadáveres políticos.
Terminemos con unas antiguas palabras de Jorge Verstrynge, culminando sus primigenias reflexiones sobre “el problema de la libertad y de la naturaleza del hombre: «En definitiva, si el hombre, tal y como es, no debe caer en esa forma de totalitarismo “seco” que constituye un marxismo para el que no es sino un producto del medio ambiente y de la educación, no menos debe ser combatido por el verdadero hombre de ciencia y el humanista ese totalitarismo “suave” que “desea evacuar al hombre de su humanidad, denegándole la libertad de opción, su autonomía, su conciencia histórica”; evacuar al hombre de su verdadera naturaleza que es también, en parte, animal […][rechazando] el hecho positivo de que “toda cultura humana está basada en la desigualdad entre los hombres” (Lorenz y De Benoist).» Ello implica desconocer «que en la diferencia está la creatividad y la libertad, las dos características que constituyen el ser verdadero del hombre, al menos tal y como lo concibe la civilización europea, […] [desconociéndose asimismo] que la transmisión hereditaria de esa diferencia constituye la mejor garantía de su permanencia, es decir, de “nuestra” permanencia. Alguien dijo algún día que ya era hora de dejar de conocer al mundo y que había que comenzar a cambiarlo: craso error, cambiar al mundo requiere primero conocerlo».
Eran otros tiempos…, otra política.

¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
miércoles, 05 de noviembre de 2014

Viva Verstrynge

Siempre que alguien tiene amplitud de miras, ideas originales y no se atiene a los esquemas preestablecidos se le tilda de ´´empanada mental´´. Lo que más me gusta de Verstrynge: su crítica de la inmigración desde un punto de vista de izquierdas. Léase el Informe Verstrynge. Está en Internet. Lo que menos: según le escuché en un programa aprobaba el referendum de Cataluña. No soy de izquierdas, pero me encanta escuchar a alguien que dice serlo criticar Mayo del 68, la inmigración y aprobar la intervención de Francia en Mali (esto último con la boca pequeña). Ojalá toda la izquierda fuera como él. Él tal vez no lo sea. Es igual, a él le dejan decirlo. Recomiendo ver sus intervenciones en Fort Apache (sí, el programa presentado por Pablo Iglesias). Lo peor de este último es que no creo que sea como su maestro. (Y si lo fuera, le echarían de Podemos).

# Publicado por: Jose Romero (Madrid)
miércoles, 05 de noviembre de 2014

Lo que hay que leer

Así que el PP actual es la derecha totalitaria, petainista y maurrasiana...
¡Madre del amor hermoso!

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
miércoles, 05 de noviembre de 2014

Estomagante

Lo es porque este pobre personaje neo-gaullista-neonazi-neotrotskista-neochavista es vivo ejemplo de que, a veces, las lecturas y el estudio no conducen a una serena madurez y a un juicio clarividente, sino todo lo contrario. La empanada mental de este sujeto es para enmarcar.

# Publicado por: miguel (madrid)
miércoles, 05 de noviembre de 2014

Acercamientos a Gustavo Bueno

Como antiguo alumno y profesor en la Universidad de Oviedo recuerdo una etapa -en los años 90- en la que el Sr. Verstringe recibía alabanzas de José María Laso, histórico militante del PCE y amigo personal de Gustavo Bueno. Y en estos ´´materialistas´´ de la izquierda también hubo una cierta aproximación a las posiciones de la ND, sin mostrar del todo sus cartas. Me parece a mi.

# Publicado por: Carlos X. (Xixón)
miércoles, 05 de noviembre de 2014

Sorprendido

La verdad es que el artículo me ha sorprendido, ya que no le imaginaba tal profundidad de miras a Verstrynge; desde luego muy por encima del personal con que se codea actualmente.

# Publicado por: Daniel (Almería)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Jesús J. Sebastián
Contra "Occidente"
Liberalismo: las cuatro caras del enemigo (y II)
Liberalismo: las cuatro caras del enemigo (I)
La agenda oculta de la globalización
La(s) Nueva(s) Derecha(s) y el movimiento identitario (y II)
La(s) Nueva(s) Derecha(s) y el movimiento identitario (I)
El laberinto de la identidad europea
El enigma Georges Sorel
El «pensamiento ambidiestro»
Hacia el Imperio interior
La revolución biotecnológica
Arqueología del fascismo
El enemigo americano
El Mito Indoeuropeo
El reverso del comunitarismo
¿Ciudadanos o átomos?
Contra el mundialismo neoliberal
¿Un antirracismo diferencialista?
¿Qué Nación?
¿Demos contra Aristos?
Homo agonalis
El sexo de los ángeles
Elogio de la disidencia
¿Para cuándo una economía alternativa?
El dilema igualitarismo / anti-igualitarismo
El TTIP: amenaza neoliberal
La soberanía digital
El fin de la soberanía
Contra Occidente
Ortega y la catástrofe regeneradora del 14
Un relato sobre la «Nouvelle Droite» y el «Front National»
¿Una Europa alemana?
Ramiro de Maeztu
Alain de Benoist en español
España, ¿federación o autodeterminación?
Carl Schmitt, ¿otra corriente de la Revolución Conservadora?
La fascinante experiencia de la Revolución Conservadora alemana (1919-1932)
La crisis de la modernidad en España
El principio aristocrático en Ortega y Gasset
El eterno retorno al mito nacional europeo
Mishima o la redención por la muerte
Pío Baroja, una antropología del dolor
El Manifiesto de Unamuno contra las dos Españas
Ortega: Europa y la Revolución Conservadora alemana
Los gitanos, ¿un problema hindu-europeo?
El inasible concepto de raza (y II)
El inasible concepto de raza (I)
Darwin: evolucionismo o creacionismo
Conservadurismo revolucionario
frente a neoconservadurismo
El orden de las castas
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 SERTORIO
Palabras
2 JAVIER R. PORTELLA
La paradoja de la Cataluña identitaria y… nihilista
3 Retorno sentimental de un catalán a Gerona
4 JESÚS J. SEBASTIÁN
Contra "Occidente"
5 El pueblo moral



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |