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TRIBUNA
Érase una vez América

El enemigo americano


Ediciones "Fides" publica el libro "El enemigo americano", de Giorgio Locchi y Alain de Benoist. El ensayo central del libro lo constituye una reflexión de ambos autores titulada "Érase una vez América", una crítica despiadada de la "civilización americana" que, pese a estar escrita hace ya muchos años, conserva toda su vigencia. El libro, además, contiene las reflexiones actuales de Alain de Benoist sobre la cuestión, donde podrá comprobarse que esa crítica sirve también en la época actual.
Jesús J. Sebastián

3 de febrero de 2016
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JESÚS J. SEBASTIÁN

El antiamericanismo, en su forma ideológica, aparece ya en los primeros movimientos de la derecha radical y/o revolucionaria. Lo encontramos en Julius Evola, en los pensadores de la Revolución Conservadora alemana, como Heidegger, Niekisch o Moeller van den Bruck, así como en los no-conformistas franceses de los años treinta del pasado siglo. En este contexto cabe situar Le cancer américain (1931), de Robert Aron y Arnaud Dandieu, miembros de Ordre Nouveau, en el que hacen una llamada a combatir el “cáncer americano”, una enfermedad del espíritu yanqui dominado por el racionalismo y la abstracción, frente a las realidades concretas que caracterizan el pensamiento europeo. Aron y Dandieu criticaban la concepción antropológica materialista que reducía al hombre a una simple máquina de producir y consumir, un homo oeconomicus sometido a las exigencias de una razón tecnocrática y dominado por los imperativos de una economía exclusivamente dirigida al beneficio y no a las necesidades interiores del hombre.

Pero la Nueva Derecha irá más allá de esa denuncia, alertando de la amenaza igualitaria que comenzaba a manifestarse mediante la uniformización del mundo por la extensión del modo de vida norteamericano, identificando al enemigo como el Occidente americanomorfo, atlantista y mundialista. El pensamiento neoderechista consideraba que «Europa debe estar unida frente al paradigma de la modernidad decadente, del materialismo y del sepulturero de la tradición, el modelo demoliberal que su agente privilegiado, los Estados Unidos, quiere imponer a todo el planeta». En su momento, ante la pérdida de la soberanía europea, dividida por la ocupación bipolar americano-soviética, subrayaban, no obstante, que la ocupación americana era la más peligrosa: los norteamericanos no sólo ocupaban militarmente Europa, bajo el pretexto de su seguridad, sino que también la colonizaban culturalmente imponiendo la “americanización de la vida europea”.

Se rompía así la presunta unidad occidental. En realidad, el antiamericanismo neoderechista no se opone tanto a los Estados Unidos como al Occidente americanomorfo: nombrar a Occidente es señalar a Norteamérica, patria del igualitarismo cosmopolita, del imperialismo mercantilista, la democracia de masas, del culto al dólar y del “biblismo”.

Los Estados Unidos de América representan la manifestación más pura de la modernidad liberal y la principal fuerza mundial que impulsa la homogeneización cultural. En ningún otro lugar, los principios modernos nacidos en la Ilustración (igualdad, racionalismo, universalismo, individualismo, economicismo y desarrollismo) han sido realizados de forma tan completa como en la nueva república americana, liberada ya de la herencia de su pasado europeo: la magnificación del ciudadano como homo oeconomicus, constituido por el demos y no por el etnos, que ha venido a sustituir la tradición por ciertas convenciones mercantiles, a definirse según un estilo materialista de la vida. La Nueva Derecha considera a los Estados Unidos como un "asesino" de la cultura y la historia, una “tierra de nadie” civilizacional que está convirtiendo al mundo en un solo mercado mundial donde todo es intercambiable e igual. Como escribe de Alain de Benoist: «los Estados Unidos no son como las otras naciones, es un país que desea destruir a todos los otros». Esta concepción del Nuevo Mundo como una amenaza cultural para la supervivencia del Viejo Mundo es especialmente relevante, porque los europeos han sucumbido a los designios hegemónicos norteamericanos y han abandonado sus propias identidades culturales. Y es que lo norteamericano es el opuesto absoluto de lo europeo. Pueblo sin historia ni raíces (un no-pueblo), su fe igualitarista y universalista, su liberalismo, su mercantilismo y su fundación judeocristiana, se combinan para hacer de los Estados Unidos el símbolo de la decadencia de Occidente. Además, la americanización del mundo implica la total despolitización: la izquierda posmarxista ha llegado a un acuerdo tácito (nihilista, no-político) con la derecha neoliberal sobre la aceptación de los valores economicistas del imperio americano-occidental.

Según Alain de Benoist, desde sus orígenes, los Estados Unidos tienen una cuenta pendiente con Europa. Cuando las primeras comunidades de inmigrantes se establecieron en el Nuevo Mundo querían romper las reglas y principios que existían en Europa. Pero los estadounidenses no sólo deseaban romper con Europa. También querían crear una nueva sociedad/empresa que fuera, probablemente, la mejor para regenerar la humanidad. Querían iniciar una “nueva Jerusalén” que se convirtiera en un modelo para una República universal. Este tema bíblico, que está en el centro del pensamiento puritano, se repite como un leitmotiv en toda la historia de Norteamérica, desde la época de los Padres Fundadores. Fueron ellos quienes dieron a luz a la idea del “Destino Manifiesto”, quienes inspiraron la “Doctrina Monroe”, que es lo que les ha seguido permitiendo definirse como “nación universal que persigue ideas universalmente válidas” (Thomas Jefferson).

Además, los estadounidenses siempre han sentido que sus valores y su forma de vida eran superiores a los demás y tenían validez universal. Siempre creyeron ciegamente que tenían la tarea de difundir estos valores e imponer esta forma de vida en toda la superficie de la tierra. Creen en la división moral binaria del mundo (el bien y el mal), creen que encarnan el bien y se imaginan, en palabras del presidente Wilson, que el “privilegio infinito” estaba reservado para ellos con el fin de “salvar al mundo”. Su tendencia al unilateralismo y al hegemonismo, por tanto, no es cíclica, viene de muy lejos. El problema es que, hoy en día, los mitos fundadores de la nación americana se han convertido en políticas operativas dirigidas contra el resto del mundo. Actualmente, nos encontramos en plena era “postatlántica” caracterizada por la disolución, de hecho, de todo un sistema en el que la Alianza Atlántica era su centro neurálgico, desintegración en la que los Estados Unidos exigen a sus aliados que se comporten como vasallos. A la “guerra fría” le sucedió una “paz caliente”, un mundo bipolar, una globalización en la que Estados Unidos representa la fuerza principal, pero en la que la lógica subyacente es tecnoeconómica y de carácter financiero, ya que se caracteriza, sobre todo, por la dominación global de la “forma-capital” del neoliberalismo americano.

Por su parte, Giorgio Locchi, uno de los principales teóricos en la primera fase de elaboración de la ideología neoderechista, aunque acabará finalmente alejado de sus tesis aperturistas, muy alejadas ya de las herencias derivadas de la derecha radical europea, se manifiesta, desde un principio, abiertamente hostil a la civilización americana. Locchi escribirá, junto a Alain de Benoist, el ensayo, que aquí presentamos en español, titulado “Érase una vez América” (en la versión italiana, “El mal americano”), haciendo del antiamericanismo uno de los pilares básicos del nuevo europeísmo. Para Locchi, es el verdadero “americanismo” el que amenaza a la cultura o, más exactamente, al alma de Europa, y que se concreta en la adhesión –consciente o inconsciente– al llamado “mito americano”, al “sueño americano”.


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COMENTARIOS
domingo, 07 de febrero de 2016

aclarando sobre nauseas

.-230 años , de USA y no hablar de intervencion (injerencia) armada y/o diplomàtica sobre nuestros paises, es imposible, salvo una extraña memoria selectiva. Empezando por Mexico , en orden geogràfico, hasta nuestro paìs, no tengo lugar para resumir. Te dice algo Braden o Peròn ? seguro que estàs con Braden.-
.- Pensar acaso en la comunidad negra y sus relaciones històricas con ´´esa democracia´´, no se presta a hablar de derecha clasista ?.-
.-para un argentino , tampoco es posible olvidar la ayuda determinante de USA durante la guerra de Malvinas en 1982. Reino Unido no hubiera podido ganar esa guerra sin USA, y acaso la guerra misma no hubiera tenido lugar.-
-tamaña simpatìa hacia el paìs de la derecha clasista por antonomasia (la plutocracia) no es motivo de nausea ?.-

# Publicado por: oscar ghiso (buenos aires)
sábado, 06 de febrero de 2016

rta a LUCIANO

.- los lugares comunes , son comunes porque son los que estàn vigentes, cuando el mundo deje de sufrir la hegemonìa USA veremos como es todo.-
.-230 años de creer que la Providencia ha marcado a los estadounidenses para jugar un rol de liderazgo sobre el resto del mundo, en tu idioma Luciano, es hacer hitlerismo. Esa providencia es la que mueve a las Fuerzas Armadas estadounidenses a llevar a cabo cualquier tipo de operaciones militares, creyendo en la providencial funciòn de liberarnos de las fuerzas del mal. Idea menos democràtica no podrìa ser.
.-Me extraña que no mencionaras al Che Guevara, siendo argentino , no vas a negarme lo providencial que ha sido.( La democracia , se defiende con las armas, el pueblo se alza, y el poder se conquista por la fuerza.).-
.-Pensà en Fidel Castro, tambièn te olvidaste de mencionarlo.
.-No es acaso una figura providencial tambièn. ?
.-Al margen de las ironìas , mientras haya izquierdas y derechas , seguiràn ganando los yanquis.
.-Te aclaro, acabo de de parafrasear a Peròn, què te parece ?, què vas a decir ? Què era Mussolini ?,,,,ME NEFREGO.-
.-

# Publicado por: oscar ghiso (buenos aires)
viernes, 05 de febrero de 2016

nauseas

dificil reunir en un sólo artículo la colección de lugares comunes contra los eeuu, donde llegaron, se desarrollaron, y se democratizaron todos los parias de europa perseguidos por el hambre los reyes absolutos, la sociedad esclerótica y la economía ineficiente. único país con más de 230 años sin necesitar a ningún ´´hombre de la providencia´´, como mussolini, hitler, franco... o los zares rojos. aunque es cierto que todos tienen derecho a la tontería, y la derecha clasista en primer grado.

# Publicado por: luciano tanto (salta (argentina))
jueves, 04 de febrero de 2016

EL DESTINO MANIFIESTO es una declaraciòn de guerra

.-El Destino Manifiesto, es la creencia en el llamado a conducir al mundo y transmitirle sus categorías como las tablas de la ley (Moisès) .
.-USA en tanto se considere el país elegido , es el gran enemigo de todos los demás, idea tan antidemocrática como el mismo totalitarismo, pues de eso se trata.
.-No es casual la relación carnal entre yanquis e israelitas. El lobby judío es muy activo.
.-Para peor padecen (los yanquis) corrientes cristianas que creen que el Israel bíblico es el Estado de Israel actual, es decir : si los yanquis son pueblo elegido, junto a los judíos ,,,,muchìsismo más- Totalitarismo bíblico.-
.-Que hay estadounidenses en disenso, por cierto, pero sin poder aun para levantar todas las bases militares (en el mundo) , que nos ´´protegen´´ .-
DESTINO MANIFIESTO ?,,,BULLSHIT ¡¡- Fuck off.-

# Publicado por: oscarghiso (buenos aires)
miércoles, 03 de febrero de 2016

Un corazón roto

Si alguien supiera lo que a un corazón roto le duele este artículo, no lo publicarían.
En un rincón de España alguien sangra de dolor día a día. Yo le pido al Director de este digital que quite tan injusto artículo, en nombre de lo que un día él persiguió y buscó en América. Ya queda poco para preocuparse. La usura se practica en Europa a nivel personal también. Si no lo quitan, cosa que también es muy probable, irá en la lista final de la usura.


# Publicado por: La Triestina (Trieste)
miércoles, 03 de febrero de 2016

Yankilandia

Llevo viendo turistas yankis por Europa y el norte de África desde hace más de treinta años. El turista yanki es un envidioso. No puede soportar, por ejemplo, que un país como Marruecos tenga una calidad de vida muy superior a la que tienen allí. No pueden soportar la socialdemocracia europea. No pueden soportar los cafés de París o las terrazas de Roma o las tabernas de Madrid o los pubs ingleses. El yanki es un ´´inbred´´, Yankilandia es un infierno y la comida basura es el maná de los ´´inbreds´´. Por otro lado, el hecho de que estén sometidos a un Estado mediterráneo como es el de Israel, no me parece mal del todo. Y el hecho de que a la mujer WASP la esté preñando sistemáticamente el hombre negro, tampoco me parece mal. La brasileñización de Yankilandia va a ser algo divertido.

# Publicado por: Progre Descarriado (Poblachón manchego lleno de subsecretarios)
miércoles, 03 de febrero de 2016

Estados Unidos no es América

Estados Unidos no es América. América no es EEUU. Los primeros inmigrantes puritanos usurparon parte del territorio norteamericano e invadieron luego el resto y continúan haciéndolo hasta hoy. Colonizaron América Central, el Caribe y Sur América, imponiendo dictaduras y digitando gobernantes. Nada de ésto hace, sin embargo, americanos a los estadounidenses, . El cáncer es estadounidense, judeocristiano, puritano, sionista y masón. Y nada de esto identifica a los americanos.

# Publicado por: alizo rojo (perú)
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