''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Sábado, 19 de agosto de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
Desventuras sufridas por un progre solidario
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella


SERTORIO
Inevitable

JAVIER R. PORTELLA
¡A por los (verdaderos) culpables!

JESÚS J. SEBASTIÁN
Liberalismo: las cuatro caras del enemigo (y II)
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
Ríos de sangre


El multiculturalismo ha fracasado por ser contrario a la naturaleza del hombre, aunque demasiados sigan sin enterarse, o más bien sin querer enterarse.
Jesús Laínz

31 de mayo de 2017
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

JESÚS LAÍNZ


Los hijos de la Merry Old England siempre han estado orgullosos de que los bobbies, ese emblema de la paz y el civismo de una gran nación, vayan armados solamente con un silbato. En un país tradicionalmente próspero y tranquilo como el suyo, se han dedicado fundamentalmente, desde su creación hace doscientos años, a ayudar, informar y, casi de pasada, a mantener el orden con su simple presencia.

Si el protagonismo policial en el Reino Unido se ha podido calificar de liviano, menor aún ha sido el militar, al menos en casa. Pues a los británicos, colonizadores de una cuarta parte del planeta, nunca les gustó ver militares por sus calles. Preferían exportarlos. Por eso George Orwell pudo escribir en 1941, con sus compatriotas movilizados contra la Alemania de Hitler:

Todavía se recuerda el tiempo en el que los casacas rojas recibían abucheos en plena calle y los dueños de las tabernas públicas más respetables negaban la entrada a los soldados.

Pero aquellos días hace mucho que se fueron para no volver, pues el tiempo no pasa en balde sobre las personas, las sociedades, la política y la técnica. Y así hoy nos encontramos con que, tras la masacre de Manchester y ante la amenaza de nuevos atentados, la policía no da abasto para garantizar la seguridad de los ciudadanos y el gobierno ha tenido que desplegar el ejército por las calles. Y lo mismo sucede en una Francia en estado de emergencia desde hace dos años.

¿Volverá Europa a ser el continente próspero y pacífico que fue desde el final de la Segunda Guerra Mundial? El tiempo dirá, pero parece poco probable mientras siga en pie de guerra ese sector del mundo musulmán fanáticamente decidido a imponer su orden en el resto del mundo.

La guerra a la que se enfrenta Europa no se parece a ninguna de las muchas guerras que han ensangrentado su suelo durante siglos, pues en esta ocasión no hay campo de batalla ni enemigo desplegado en él. Para ser exactos, todo es campo de batalla y cualquiera puede ser el enemigo, un enemigo que además cuenta con la doble ventaja de elegir momento y lugar y de no importarle perder la vida en su acción.

El multiculturalismo ha fracasado por ser contrario a la naturaleza del hombre, aunque demasiados sigan sin enterarse, o más bien sin querer enterarse. Ya avisaron de ello voces musulmanas muy autorizadas, como la del rey marroquí Hasán II en 1993 en una televisión francesa:

–Entrevistadora: ¿Usted querría que los musulmanes se integrasen en Francia? ¿Está usted a favor o en contra del principio de la integración?

–Hasán II: Yo no querría en modo alguno que sean el objeto de una tentativa de integración, puesto que no se integrarán jamás.

–¿Usted cree que ellos no querrán o que serán los franceses los que los rechacen?

–Ellos no podrán. Sería posible entre europeos, pues su mundo es el mismo, su religión, etc. Los movimientos europeos a lo largo de la historia han sido entre el este y el oeste. Pero esto es entre continentes, y no hay nada que hacer: serán malos franceses.

–Así pues, ¿nos desaconseja usted intentar la integración?

–Les desaconsejo en lo que se refiere a los míos, los marroquíes, que intenten un cambio de nacionalidad, pues nunca serán franceses al 100%, se lo puedo asegurar.

El rey de Marruecos se había limitado a constatar una evidencia inaceptable para el pensamiento único occidental: que por encima de la nacionalidad que figure en un pasaporte siempre estarán otros vínculos comunitarios de mucho mayor peso y más hondas raíces. Y si el vínculo dominante es una religión exasperada por motivos políticos, económicos, culturales y teológicos de largo alcance, las consecuencias suelen ser explosivas. Nunca mejor dicho lo de explosivas, desgraciadamente.

Un cuarto de siglo antes de las declaraciones de Hasán II, en 1968, el erudito y político conservador británico Enoch Powell fue defenestrado de su partido por haber augurado "ríos de sangre" en la Gran Bretaña futura si no se ponía freno a la inmigración afroasiática. Aunque su prometedora carrera terminó abruptamente a causa de ello, su camarada Margaret Thatcher, recién concluido su mandato presidencial, admitió en 1991 que, aunque quizá lo expresase empleando palabras inadecuadas, Powell había acertado.

Madrid, París, Londres, Niza, Bruselas, Berlín, Manchester… Efectivamente, los ríos de sangre han comenzado a manar.

© Libertad Digital


¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
miércoles, 07 de junio de 2017

Nada de rios de sangre

Nada de ´´los rios de sangre han comenzadao a manar´´ como finalizar el artículo. Por ahora, lo que ha manado es el vermút, el aperitivo... sorbitos de champage... Pero pronto llegaran los rios de sangre... No demos ideas, pero los viviremos ( o los moriremos) l

# Publicado por: Puig (Valencia)
miércoles, 31 de mayo de 2017

Es una pena...

...que el señor Laínz no se plantee quiénes promueven el multiculturalismo y para qué.

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
miércoles, 31 de mayo de 2017

La verdad sobre Manchester se parece a ...

Manchester y Londres bajo la lupa de Alborán
http://www.diarioya.es/content/manchester-y-londres-bajo-la-lupa-de-alborC3A1n


# Publicado por: José María (Madrid)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Jesús Laínz
"El engeniosu jidalgu don Quijoti la Mancha"
El mito de la España de las Tres Culturas
Homo calambrensis
Violación por tradición
Los de Euskal Telebista tienen razón
Los vascos en el 98: lo que nunca se recuerda
El Gran Macho Blanco
La palabra que empieza por ene y otras inquisiciones
Jalogüín
El hombre que fue Chesterton
Los bárbaros somos nosotros
La Virgen María es lesbiana y separatista
El potito demagógico
300 años
Dejen a los niños en paz
¡Fora Don Quixot!
Yo te bautizo Terminator
Demasiado amor
La peste española
Nuestro caballo de Troya
Cataluña era la región más patriótica de España en el siglo XIX
Contra la tontería
Catalonia is not Scotland
¿Por qué puede caer España?
Allons, enfants de la Catalogne!
¿España contra Cataluña?
Francia y Cataluña, historia y disparate
De la Cruzada a la Estelada
El chantaje independentista
Un libro fuera de lo común: esclavos, abstenerse
La "libertad de costumbres", esa lacra de la modernidad
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 SERTORIO
Dixie
2 SERTORIO
Inevitable
3 JAVIER R. PORTELLA
¡A por los (verdaderos) culpables!
4 Locas, encoñadas y desarraigadas
5 Aquel niño sirio y este niño europeo



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |