''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Martes, 17 de julio de 2018 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
La detención del jefe de los golpistas
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier R. Portella

JAVIER R. PORTELLA
La neomojigatería

SERTORIO
El estilo prusiano

JESÚS LAÍNZ
El opio del pueblo
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
Criminología

Aquilino Duque

14 de abril de 2008
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos
 Aumentar tamaño Disminuir tamaño Reestablecer tamaño  

Es curioso que, según el derecho penal se ha ido "humanizando", la criminalidad ha dado un salto a la vez cuantitativo y cualitativo. Las penas rigurosas no son disuasorias, dicen, pero tampoco las penas suaves contribuyen a la regeneración. La tendencia moderna del derecho penal es la de dar primacía al delincuente sobre su víctima. El delincuente no ha firmado ninguna convención contra la tortura, la pena de muerte o las minas antipersonal, por otro nombre bombas lapa, y en cambio sabe que, si se porta bien, puede rehacer su vida en la cárcel y salir de ella hecho un hombre de provecho, cuando no un héroe de su pueblo, si sus móviles fueron políticos.
 
Decía Maeztu, y no me canso de recordarlo, que, según el Fuero Juzgo, la ley se hacía para que las personas honradas pudieran vivir entre los delincuentes, y que en cambio, según la democracia, se hace la ley para que los delincuentes puedan vivir entre las personas honradas. Eso quiere decir que del mismo modo que al delincuente se le concede la presunción de inocencia, a la "sociedad" -¿o hay que decir "ciudadanía"?– se le atribuye una presunción de culpabilidad. Y es que la "ciudadanía" es laica y no tiene derecho a castigar el crimen como Dios castiga el pecado. Ya lo dijeron Koestler y Camus. Ya lo dijo el marqués de Beccaria. En cambio, nuestro Lardizábal, caballerito de Azcoitia,   sostenía que la justicia emanaba de Dios. Un siglo después vendría a darle la razón nada menos que Dostoyevski, cuando decía que si Dios no existe, todo está permitido.

¿Te ha gustado el artículo?
Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.
Aportar
¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


Otros artículos de Aquilino Duque
Crisis general y mitología política
Se ipsa torquens
Una teoría de Castilla
Del imperio de la ley a la república de la trampa
El Trágala: los liberales y la derecha
Guitarra de mesón, música y letra
El Planeta de los Simios
Juan Luis Calleja, en las manos de Dios
Los vascos, la Hispanidad y el verdadero origen de la ikurriña
Una aventura militar

La abogada de Satanás

Demócrata-cristianos y martirologio
La derecha como abogada de Satanás
La política del sentido común
Tejero y Calvo Sotelo: dos personajes para René Girard
Género lírico contra política de género
Más sobre Romero Murube y la amistad
Romero Murube, I
Carmen Gippini, la madre de Enrique Sotomayor
La jerarquía y el caos
Raíz y decoro del toreo
La defensión del pueblo
Regeneración y Constitución
Tanatofilia
Tensión electoral
Federicomplejines
Reflexiones cuaresmales
A golpe de comicios
Al hilo de los Mundiales de fútbol
Un terrestre en Marte
Los Cuadernos de Rusia de Dionisio Ridruejo
Los agujeros de la democracia
Obediencia o colaboración
Pemán en su tiempo y el nuestro
Poesía sefardita: Juan Gelman
"Tiempo de Manolete"
El placer
Maestros de juventudes: Dionisio, Aranguren, Rosales
Triunfalismo y derrotismo
Quince codazos: a propósito de un libro de Miguel D’Ors
Bienvenida andaluza a un hombre de Castilla: Delibes
Lenguajes
Con Z de Zorrapastro
“Corazón”, Marco y la Institución Libre de Enseñanza
España: burricie y xenofobia
Guerra de símbolos
Épica sevillista: el Ángel Volador
Las garras del Anticristo
Liberalismo retroactivo
La historia virtual
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 Atrocidades racistas: el gran ajuste de cuentas a Occidente
2 JAVIER R. PORTELLA
La neomojigatería
3 «No» no es «no»
4 CATHERINE VINCENT
Los robots van a modificar la psicología humana



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Política de Cookies | Quiénes somos | Contactar |