''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Viernes, 15 de diciembre de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
"Durante los próximos 1.700 años todo Occidente pensará y vivirá según la manera catalana"
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier R. Portella

SERTORIO
La nueva desigualdad

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
Tuiteo y tuteo
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
Los "top manta"

Juan Pablo Vitali

1 de junio de 2012
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

JUAN PABLO VITALI

Cuando leo que hubo un tiroteo con manteros inmigrantes en España, recuerdo el viejo artículo “Adios, espacio público, adiós” publicado oportunamente en El Manifiesto. Entonces me pregunto si no será oportuno dar una vuelta más de tuerca sobre el asunto.

Lo primero que se me ocurre es pensar que en la Argentina todos los policías estarían ya fuera de la policía, echados a la calle. Es un mal consuelo para españoles, pero un consuelo al fin. La inmigración que he visto en España es sin duda masiva, pero todavía ordenada, al menos para alguien que vive en Sudamérica como yo. Sin embargo, eso tiene su lado negativo: todo sucede con un orden anodino, sin reacción, se desplaza hacia el lado malo sin que se perciba el movimiento. O al menos de ese modo es posible mirar hacia otro lado, hasta que finalmente las cosas no tengan retorno.
En Sudamérica la realidad discurre de otro modo. Lo que está comenzando a ocurrir en España aquí ocurre hace tiempo: la pobreza de los argentinos, que alguna vez fue digna, se ha convertido en marginalidad y asume una “cultura” marginal donde se juntan los inmigrantes ilegales y los argentinos degradados por el sistema, con la participación activa de la militancia progresista, que ve en todo esto un paso más hacia la igualdad ¡Y vaya si tienen razón! Seguramente España, si no hace algo rápido, irá por el mismo camino. O acaso los españoles y los argentinos “residuales” terminemos aislados en nuestro propio país. No puedo saberlo.
Sin embargo, no creo que las clases medias urbanas lleguen a visualizar una “geopolítica de las ciudades”, simplemente se someterán a ella, tratando de resguardar lo que todavía tienen que perder. No se dan cuenta de que el sistema les brindó cierto bienestar durante un tiempo, para debilitarlos luego hasta un punto de no retorno. Ahora la parte represiva de ese mismo sistema rige solamente para ellos, que no saben, no quieren o no pueden reaccionar. El mismo Estado que parecía cercano cuando la economía más o menos funcionaba, muchos descubren ahora lo ajeno que era. Y lo descubren porque están tremendamente solos. Nadie los protege y en cambio sí protege a otros, que parecen estar fuera del alcance de la ley.
Ocurre una paradoja extraña: todo el peso del Estado nos cae encima a la hora de los recortes y de los impuestos, pero no tiene ningún peso para los bancos o los manteros. En todo caso si la cosa se pone pesada, un "top manta" o mantero negro, perdón, “subsahariano”, se pasará un par de días pagos en un hospedaje estatal, mientras que a un español o argentino de a pie, ese par de días le trastornarían completamente la vida. Su familia se avergonzaría, quizás perdería su trabajo, alguna gente lo dejaría de saludar. Nadie estaría orgulloso de él si fuera preso por defender el espacio público contra un inmigrante ilegal. En cambio, cuando un mantero va preso, todos los suyos se solidarizan con él. No importa que un comerciante quiebre porque su calle está llena de manteros. La otrora famosa calle Florida de Buenos Aires se convirtió en una feria interminable de manteros, sin que nadie les pidiera ni siquiera documentos en regla, mientras pobre del argentino al que se le haya pasado un sólo día, el vencimiento de una de las múltiples exigencias burocráticas que se piden para circular por las calles en un vehículo particular.
Así estamos en Argentina o en España. Reconozcamos que al menos existe una “comunidad organizada de manteros”, una “comunidad organizada de inmigrantes ilegales”, etc., etc., mientras que no existe nada parecido a una comunidad –organizada o no– entre nosotros. Y ni siquiera sé si es justo decir “nosotros” porque a veces –me duele confesarlo– siento cierta envidia por la combatividad manteril, comparándola con la estricta imbecilidad individual de mis congéneres de las clases medias urbanas, esos que se creen “incluidos del sistema” mientras se les da de comer en la boca cada vez menos, para que desaparezcan por su propia abulia, por su propia inacción, por su propia negación de la vida. Sí, amigos, hoy en día es más nietzscheano un mantero subsahariano que cualquiera de nosotros, aunque no haya leído a Nietzsche, aunque todavía nuestro automóvil cargue gasolina, aunque todavía quede un lugar para escondernos mientras nuestro vecino sufre. ¡Sigamos mirando para otro lado!, en algún momento el sufrimiento que hoy nos ahorramos, se presentará al pago todo junto, pero entonces ya no habrá forma de pagar.

¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Juan Pablo Vitali
Una revolución social e identitaria
Posteuropeos
El pancriollismo
Por una revolución cultural
Nostalgia de Europa
Y el camarada Dugin se metió con Argentina
Los histéricos
Cultura y militancia
"Ellos y nosotros"
Argentina: de país europeo a país sudaca
Europa vista desde el otro lado de la mar
Es hora de definiciones
Ser criollo
¿Una religión única, verdadera y universal?
El mundo nunca fue un lecho de rosas
Separarse, ¿para generar qué?
Del comunismo al capitalismo. O de oca a oca, y tiro porque me toca
El criollismo
La lengua, la fuente de todo
Brasil y Egipto: dos malos alumnos del mundo globalizado
El último hombre blanco
La identidad de los pueblos indígenas
Matar al Otro
Saludo, desde el otro lado del mar, a Dominique Venner
Ruina
Se le apareció el pajarito de Chávez
Inglaterra y Argentina
Escupir sobre los padres. Odiarse a sí mismo
El Papa y nuestros amigos argentinos
En la muerte de Chávez
El racismo antiblanco y anticriollo en América
Argentinos y españoles
Cierto sentido romano de la vida y del poder…
Tampoco la Guerra Civil de EE. UU. fue lo que nos han dicho
El gran destino de una lengua
España y América. América y España
¿Cree usted en el Progreso?
El arraigo
20-N: Gran huelga general (en Argentina)
Argentina se echa a la calle
Si alguien quiere hacer algo... ya seremos dos
Crear un mundo
12 de Octubre de 1492
12 de Octubre de 2012
Los Estados-empresa
¿América Latina = América romana?
Los griegos no necesitaban la ecología
Muere Gore Vidal. "Crece el desierto"...
La homosexualidad
El sectarismo político
De dioses y religiones
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 SERTORIO
Víctor Laínez, ¡Presente!
2 SERTORIO
La nueva desigualdad
3 Las golfas-monjas
4 Tórtolos...
5 Autocentrar el desarrollo para poner fin a la mundialización neoliberal



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |