''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Viernes, 21 de septiembre de 2018 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
La detención del jefe de los golpistas
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier R. Portella


ADRIANO ERRIGUEL
Deconstrucción de la izquierda posmoderna (I)

ANTONIO MARTÍNEZ
Una madre contra Mortadelo

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
´Magistra vitæ´

SERTORIO
Social-apátridas

JESÚS J. SEBASTIÁN
La falacia de una Europa de las «pequeñas patrias»
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
Resurrexit


Haciendo estallar definitivamente el régimen del 78 y obligando a aplicar cuantos artículos 155 y afines sea menester, el pueblo español podría entonces disponer de una ocasión excepcional para matar dos pájaros de un tiro.
Javier R. Portella

9 de octubre de 2017
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos
 Aumentar tamaño Disminuir tamaño Reestablecer tamaño  

JAVIER R. PORTELLA

Et in quadragessimo anno resurrexit. Como Ave Fénix renaciendo de sus cenizas, ahí está hoy el pueblo español. Ese pueblo adormilado, manso, bobo; ese pueblo sin fuelle ni resorte que, domado por sus amos democráticos, se lo dejaba hacer todo, ahí lo tenemos hoy: en pie, enardecido, desplegando el más intenso, inmenso y espontáneo combate de esos cuarenta años de claudicaciones y desvaríos.

Cuando más de un millón de españoles —españoles de Cataluña y españoles de España entera— saltan hermanados a las calles de Barcelona como hoy han saltado; cuando las manifestaciones se suceden por las principales ciudades de todo el país; cuando hasta en las discotecas se interrumpen sus descompuestos sonidos habituales para que, entre banderas, suene el himno de la nación; cuando tales cosas ocurren, la patria, amigos, empieza a estar provisionalmente salvada.

Sólo provisionalmente, sin embargo. Porque los amos del cotarro —no lo olvidemos— siguen estando ahí. Tanto los amos de la región catalana como los del resto de la nación. Asustados, sin que les llegue la camisa al cuerpo. Agazapados: ahora mismo, cuando escribo estas líneas, son las once de la noche de este domingo de gloria y resurrección, y ni una sola palabra ha emanado ni por parte del gobierno de la nación ni por parte de los sediciosos de la región. Deben de estar demasiado ocupados pasteleando para tratar de encontrar alguna triquiñuela que les permita dos cosas: que los sediciosos no proclamen la secesión, y que, con ello, pueda el gobierno aún en pie en Madrid, incumplir la exigencia unánime que hoy España ha gritado en las calles: “¡Puigdemont a prisión!”.

¡Quieran los dioses que no consigan conchabar nada! ¡Sean clementes y hagan que no debamos asistir a una traición parecida a la que, hace dos siglos, cometiera contra su pueblo Fernando VII! ¡Que Puigdemont no se raje, que aguante, que proclame, con todas sus consecuencias, la independencia! Los policías y guardias civiles desplazados a Cataluña, más el Ejército, si fuera menester, se comerían en un bocado a los Mozos de Escuadra y a las hordas de pijoflautas.

O mejor no. Mejor que Puigdemont no declare nada, o que declare una independencia aplazada, o descafeinada, o el subterfugio que se le ocurra. Mejor eso, y que el Pasmarote de la Moncloa siga pasmado, pensando en que ya impondrá el imperio de la ley “cuando lo juzgue oportuno”.

La traición sería entonces tan flagrante, tan manifiesta, que bien pudiera suceder que el pueblo español, habiendo llegado al límite de su aguante, incapaz de soportar ya más tanta vileza, reaccionara de forma tan valerosa, enérgica y —no lo olvidemos— espontánea, como reaccionó cuando el 2 de mayo de 1808 se vio abandonado por sus traicioneras e indignas élites. Haciendo estallar definitivamente el régimen del 78 y obligando a aplicar cuantos artículos 155 y afines sea menester, el pueblo español podría entonces disponer de una ocasión excepcional para matar dos pájaros de un tiro.

 


¿Te ha gustado el artículo?
Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.
Aportar
¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
lunes, 9 de octubre de 2017

Nacionalismo y racismo

El señor Preysler dice tontería y media acerca del nacionalismo y del racismo. El nacionalismo ha construido y mantiene unidas naciones. Como España, sin ir más lejos. Y es la raza blanca mediterránea la que ha construido la catedral de Barcelona, no aborígenes australianos,

# Publicado por: Derechón (Madrid)
lunes, 9 de octubre de 2017

En 1808 no habia smartphone

Que mal nos explicaron el 2 de Mayo en el colegio....
´´El pueblo se levantó contra Napoleon y le vencio en cinco años´´

Fernando VII se alzó contrda su padre Carlos IV. Éste pidio ayuda a Napoleon contra su hijo. Napoleon se llevo a padre e hijo a Bayona para que Dialoguen,. Entre tanto abdicaron en José I. Cuando el 2 de Mayo se levanta la gente de Madrid, son vencidos y fusilados por el gobierno de Carlos IV. Pero como no se enteran en Mostoles, alli si se levantan contra los franceses (Identificables. ¿racistas?) y Napoleon, confiando en los mossos, leales a Carlos IV , es derrotado en Bailén. Y entonces vino Inglaterra.

# Publicado por: Puig (Valencia)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Javier R. Portella
Franco está de vuelta
La gran sustitución
La neomojigatería
Dios, dioses y mitos
Ya están aquí
El cristianismo y la destrucción del mundo clásico
El libertinaje, lo sagrado y lo hortera
El artebasura contemporáneo
Cataluña, Europa, la nación y la región
El doble rostro de Mayo del 68
Retirada una obra maestra. Mujeres bellas y desnudas expresan concupiscencia en su mirada
¡Viva Tabarnia, libre y española!
Quien siembra vientos recoge tempestades
El Homo festivus se casa (consigo mismo)
¿Perder las próximas elecciones? Nada perderían Rajoy y los suyos
100 años: 100 millones de muertos. Y una paradoja de por medio
¿Qué demonios estuvieron (o están) trapicheando?
En España empieza a amanecer
Dos sediciosos al trullo
¿Nos vamos a tragar el sapo?
El timo del tocomocho
¡Gracias sean dadas a los separatistas!
El felón promete pastelear con los golpistas
Mariano Kerensky no se entera
Cuando salta, incandescente, la Historia
Banderita, tú eres roja. Banderita, tú eres gualda
Ya que tanto les gustan las leyes…
La paradoja de la Cataluña identitaria y… nihilista
La Cataluña sometida a la dhimmitud
¡A por los (verdaderos) culpables!
Los 300 de Ceuta
"¡Turistas fuera!" "Refugees Welcome!"
Vuelve un héroe a morir. Vuelven los cerdos a gruñir
Reflexiones después de la derrota
¿Y ahora qué?
De "Bienvenido, Mister Marshall" a "Bienvenido, Mister Trump"
Renace la identidad europea. Se espantan los apátridas
Un fantasma recorre Europa: el populismo identitario
El autobús, el pene y la vulva
¿Existe un populismo de izquierdas? El caso de Podemos
Las provocaciones a la Trump… y a la friki-facha
Los tiempos cambian
«Fidel Castro is dead!» (Donald Trump)
Napoleón, el comunismo y Donald Trump
Contra la plebe alta y la plebe baja
Las feministas islamistas
Los bonachones escupen sobre la muerte de un torero
Ganó el Brexit. Ganó Europa: la verdadera
La disidencia a través de la belleza
Europa: nuestra patria carnal
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 COSME DE LAS HERAS
La Gran Transformación
2 FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
´Magistra vitæ´
3 JULIO ANGUITA, MANUEL MONEREO Y HÉCTOR ILLUECA
¿Fascismo en Italia? Decreto dignidad
4 ANTONIO MARTÍNEZ
Una madre contra Mortadelo
5 ADRIANO ERRIGUEL
Deconstrucción de la izquierda posmoderna (I)



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Política de Cookies | Quiénes somos | Contactar |