''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Jueves, 26 de abril de 2018 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
La detención del jefe de los golpistas
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier R. Portella


JAVIER R. PORTELLA
El artebasura contemporáneo

SERTORIO
Titulitis

JOSÉ JAVIER ESPARZA - JOSÉ ALSINA
"¿Liquidar Mayo del 68?"

BEATRIZ VILLACAÑAS
Contra miedo y marea. Pensamientos para hacer frente
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
El Homo festivus se casa (consigo mismo)


Se nos casa el Homo festivus festivus, ese máximo exponente del hombre de nuestro tiempo.
Javier R. Portella

20 de noviembre de 2017
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos
 Aumentar tamaño Disminuir tamaño Reestablecer tamaño  

JAVIER R. PORTELLA


Se nos casa el
Homo festivus, ese máximo exponente del hombre de nuestro tiempo que, sustituyendo, según el gran Philippe Muray, al mismísimo Homo sapiens, inunda el mundo con su risa frívola, egoísta y boba.[1] ¡Qué gran matrimonio, el suyo! ¡Todo un braguetazo, la verdad! El Homo festivus se casa, pásmense todos y todas…, consigo mismo-misma.

Cuando leí por primera vez una noticia relativa a semejante (auto)locura, pero locura que requiere como mínimo la complaciente participación de amigos e invitados, creí, francamente, que se trataba de uno de esos bulos que ahora se llaman fake news. Pero no, la cosa va muy en serio. Y además va en auge, según cuenta este reportaje que, con las risitas de rigor, pero sin el menor ápice de demolición crítica —por ahí empiezan nuestros males—, se ha publicado en el periódico El Mundo. También me imaginaba entonces que ninguna autoridad civil o religiosa (aunque con el papa Paco todo es posible...) iba a prestarse a una fantochada carente, se supone, del menor efecto jurídico. Me lo imaginaba… hasta leer que una concejala de Podemos —cosa profundamente lógica, huelga decir— se prestó en ya no sé dónde a bendecir —perdón, a “empoderar”— uno de esos delirios ególatras que, desde hace unos años, han empezado a proliferar tanto en España como en diversos países de nuestro desventurado entorno.

Delirios que plantean, por lo demás, diversos interrogantes prácticos. El de las relaciones sexuales tiene fácil solución. Aparte de que varias de las (auto)novias siguen conviviendo con su actual pareja de hecho (la cual, en varios casos, hasta acudió como invitado a la boda), la cuestión sexual no plantea mayor problema. Basta recurrir a cualquiera de aquellas autoprácticas que, según pretendían otros desventurados —éstos al menos ya están fuera de servicio— eran causa de sordera y otros diversos percances. Bien, pero… ¿y qué pasa con un eventual y siempre posible divorcio? ¿Cómo se hace para, llegado el caso, divorciarse uno de sí mismo? ¿Cabe otra posibilidad que la del suicidio? ¿O sería acaso el automatrimonio la única unión conyugal realmente indisoluble?

En realidad, no es exactamente el Homo festivus el que se nos casa. Es sólo la Mulier festiva la que autocontrae nupcias, pues el fenómeno se encuentra limitado, hasta la fecha al menos, al antaño denominado «sexo débil» y hoy transformado en sexo a la vez altivo y oprimido. Es posible que, dentro de no demasiado tiempo, los otrora varones contraigan también nupcias consigo mismos; pero hasta que no suceda tal generalización del disparate, cabe preguntarse con los debidos respetos si una de las causas últimas de nuestros males no se debería buscar también en el actual supremacismo feminista: en esa creciente feminización de la sociedad de la que tanto habla alguien como, por ejemplo, el muy agudo Éric Zemmour.

Yo, yo, yo, yo, yo… y sólo yo, proclama el Homo, la Mulier o el Vir festivus, esa mutación antropológica que se caracteriza por abrazar delirios varios (además del automatrimonio, la ideología denominada de género, la cual pretende que la identidad sexual es una mera cuestión de gusto o decisión). Cuando nada sustenta el mundo y la vida, cuando todo se hunde en un oscuro pozo de sinsentido, es entonces cuando, llegado el nihilismo a su extremo, invade la tierra el último hombre.

«¡Ay!, exclama Nietzsche. Llega el tiempo en que el hombre no dará ya a luz ninguna estrella. ¡Ay! Llega el tiempo del hombre más despreciable, el incapaz ya de despreciarse a sí mismo. La tierra se ha vuelto pequeña entonces, y sobre ella va dando saltos el último hombre que todo lo empequeñece. Su estirpe es indestructible como el plugón; el último hombre es el que más tiempo vive. “Nosotros hemos inventado la felicidad”, dicen los últimos hombres, y guiñan el ojo.» Ese hombre, concluye Nietzsche en el Zaratustra, «tiene su pequeño placer para el día y su pequeño placer para la noche: pero se cuida la salud».

La salud se la cuida ciertamente mucho. Constituye incluso una de sus principales obsesiones. Pero de lo que no se cuida nada es de la muerte en vida.



[1] Destaquemos para quien le pueda interesar que uno de los libros más importantes de Philippe Muray, El imperio del bien, se encuentra traducido al español.  


¿Te ha gustado el artículo?
Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.
Aportar
¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
Esta noticia aún no tiene comentarios publicados.

Puedes ser el primero en darnos tu opinión. ¿Te ha gustado? ¿Qué destacarías? ¿Qué opinión te merece si lo comparas con otros similares?

Recuerda que las sugerencias pueden ser importantes para otros lectores.
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Javier R. Portella
El artebasura contemporáneo
Cataluña, Europa, la nación y la región
El doble rostro de Mayo del 68
Retirada una obra maestra. Mujeres bellas y desnudas expresan concupiscencia en su mirada
¡Viva Tabarnia, libre y española!
Quien siembra vientos recoge tempestades
¿Perder las próximas elecciones? Nada perderían Rajoy y los suyos
100 años: 100 millones de muertos. Y una paradoja de por medio
¿Qué demonios estuvieron (o están) trapicheando?
En España empieza a amanecer
Dos sediciosos al trullo
¿Nos vamos a tragar el sapo?
El timo del tocomocho
Resurrexit
¡Gracias sean dadas a los separatistas!
El felón promete pastelear con los golpistas
Mariano Kerensky no se entera
Cuando salta, incandescente, la Historia
Banderita, tú eres roja. Banderita, tú eres gualda
Ya que tanto les gustan las leyes…
La paradoja de la Cataluña identitaria y… nihilista
La Cataluña sometida a la dhimmitud
¡A por los (verdaderos) culpables!
Los 300 de Ceuta
"¡Turistas fuera!" "Refugees Welcome!"
Vuelve un héroe a morir. Vuelven los cerdos a gruñir
Reflexiones después de la derrota
¿Y ahora qué?
De "Bienvenido, Mister Marshall" a "Bienvenido, Mister Trump"
Renace la identidad europea. Se espantan los apátridas
Un fantasma recorre Europa: el populismo identitario
El autobús, el pene y la vulva
¿Existe un populismo de izquierdas? El caso de Podemos
Las provocaciones a la Trump… y a la friki-facha
Los tiempos cambian
«Fidel Castro is dead!» (Donald Trump)
Napoleón, el comunismo y Donald Trump
Contra la plebe alta y la plebe baja
Las feministas islamistas
Los bonachones escupen sobre la muerte de un torero
Ganó el Brexit. Ganó Europa: la verdadera
La disidencia a través de la belleza
Europa: nuestra patria carnal
La gran biografía de Wiesenthal sobre Rilke
Ada Colau sigue combatiendo al monstruo turístico
El fascismo y la libertad
La papilla electoral
José Antonio Primo de Rivera: el político que amaba la poesía
La mayor de las Casualidades
¿Alcaldes rojos?
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 El virus borbónico en España
2 SERTORIO
Titulitis
3 JOSÉ JAVIER ESPARZA - JOSÉ ALSINA
"¿Liquidar Mayo del 68?"
4 JAVIER R. PORTELLA
El artebasura contemporáneo



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |