''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Viernes, 15 de diciembre de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
"Durante los próximos 1.700 años todo Occidente pensará y vivirá según la manera catalana"
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier R. Portella

SERTORIO
La nueva desigualdad

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
Tuiteo y tuteo
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
CULTURA
Feminismo en la ciencia: ¿hacia una nueva caza de brujas?


En la actualidad, estamos asistiendo a una ola de proselitismo en los institutos de investigación y a una aplicación de las consignas del nuevo credo.
Martín López Corredoira

27 de noviembre de 2017
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

MARTÍN LÓPEZ CORREDOIRA


Quienes nos dedicamos a la ciencia estamos convencidos de que la discriminación es algo reprochable. Abogamos por que cualquier individuo humano de cualquier sexo, raza, grupo étnico o ideología sea valorado académicamente únicamente por sus méritos y potencialidades. Pero una cosa es luchar contra las injusticias y otra distinta promulgar una ideología “de género” que establezca lo que es el ser humano. Es ideología llevar al extremo la idea de igualdad de derechos para convertirla en una igualdad de hechos, hasta el punto de sostener que no existen sexos, ni razas, ni nada que distinga la naturaleza de distintos seres humanos, especulando con que cualquier diferencia de conducta en diferentes individuos se debe a factores culturales/educativos y nunca a factores biológicos-genéticos. Es ideología porque se basa en creencias. No hay ninguna evidencia de estudios antropológicos sobre alguna supuesta sociedad humana en la que los roles masculinos y femeninos se diluyan y sólo quede un único tipo de ser humano andrógino sin rasgos sexuales en su conducta o en la división del trabajo.

No está mal que haya ideologías, cada civilización en cada época tiene las suyas, ello forma parte del desarrollo del pensamiento. Sin embargo, el peligro se adviene cuando se trata de convertir tales ideas en verdades absolutas y perseguir a los herejes que no las acepten. El pluralismo es un gran valor, y permitir la diversidad de opiniones debiera ser un principio. Y para preservar ese respeto plural, es necesario no coaccionar a nadie por sus ideas.

En la actualidad, estamos asistiendo a una ola de proselitismo en los institutos de investigación y a una aplicación de las consignas del nuevo credo. Es corriente amparar el victimismo del “sexo débil”, o proponer discriminaciones positivas con medidas tales como la paridad o la cuota de representantes de cada género en ciertos sectores, presionando para elevar la participación femenina donde no se da espontáneamente, o revisar una y otra vez la historia de la ciencia para sobrevalorar las creaciones de científicas olvidadas, u ofrecer charlas de adoctrinamiento, organizar congresos sobre género y ciencia, o perseguir a todo aquel que opine sobre el tema de manera diferente. Ya no se trata pues de luchar contra la discriminación actual, sino de imponer una visión del mundo y de conseguir mayor cuota de poder para algunos. Surgen por doquier en el seno de instituciones científicas las “comisiones de igualdad”, nombre con el que se disfrazan quienes defienden la desigualdad de un trato de favor hacia la mujer y tratan de imponer una ideología única: en este caso el feminismo de tercera ola y la ideología de género. Esto es equivalente a crear comisiones católicas en los tiempos de Franco, en España, o comisiones comunistas en la antigua URSS, encargadas de purgar a quien sostuviera una visión distinta del mundo.

En el mundo anglosajón, la barbarie está más extendida. Estos países pioneros en el desarrollo de las democracias modernas y sus proclamas de igualdad están siendo también los primeros en sufrir las consecuencias de un igualitarismo llevado al extremo. Algunas situaciones son grotescas, como por ejemplo que un científico tenga que pedir disculpas por llevar puesta una camisa con fotos de bellas mujeres vestidas; otras situaciones no son tan graciosas, cuando implican despidos o renuncias motivadas por las presiones de quienes no toleran la libertad de expresión, como por ejemplo la campaña contra la prestigiosa revista Science por comentar y poner una fotografía de transexuales en la portada considerada estereotipo sexista, o que un premio Nobel haya tenido que dimitir de su puesto de investigación por opinar sobre cómo se comportan las mujeres en su laboratorio, o el ingeniero de “Google” que fue despedido por opinar que es normal que haya más hombres que mujeres en su oficio. Parece que ya no son tiempos para que se expresen ideas libremente. Más que los casos excepcionales, preocupan las medidas de presión que el lobby feminista dentro de la ciencia está ejerciendo de forma sistemática para luchar contra la libertad de expresión, lo que incluye la difamación y el acoso por medio de redes sociales o medios de comunicación.

En España, vamos en la misma dirección: el victimismo de la mujer oprimida en una sociedad patriarcal vende, y cualquier intento de señalar los excesos de propaganda en ese sentido es calificado como retrógrado, misógino y machista. La expresión “estereotipo sexista” está por doquier, lo cual no tiene mucho sentido porque el “sexismo”, según la definición del Diccionario de la Real Academia Española, es la “Discriminación de las personas por razón de sexo”; y no hay ninguna discriminación en observar que algunas conductas son más típicamente masculinas o femeninas. El sexismo se da cuando se niega el acceso a un puesto de trabajo de una mujer por su condición sexual, pero no por señalar cómo viste o piensa en función de su sexo.

Notable ha sido el intento de retirar un número especial de la revista del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) “Arbor” dedicado al tema de la feminidad, porque las autoras que lo escribieron, aunque pertenecientes al mundo académico, no formaban parte de ninguna secta feminista que se esconde bajo el nombre de “estudios de género” y defendían puntos de visto contrarios al pensamiento único de la ideología de género. En particular, el sector más ofendido ha sido el de las científicas militantes del feminismo, ofendidas por que una revista cuestione la existencia actualmente de discriminación de género en la ciencia, lo que deja como inútiles a todos los vividores del cuento que hoy obtienen subvenciones para desarrollar los llamados estudios de género en relación con la ciencia. Muy inseguros deben de estar los defensores de la ideología de género si para defender sus ideas necesitan censurar las de sus opositores. De seguir la tendencia actual, el próximo paso puede ser que el Santo Oficio acceda al domicilio particular de cada individuo para chequear si tiene alguno de los libros considerados por las feministas como heréticos. ¿Hemos de eliminar también de las bibliotecas a la mayoría de los pensadores clásicos por no acomodarse a la ideología de los feministas de tercera ola?

Es un hecho también en España, como en otras naciones, el acoso mediático al adversario ideológico. Los intentos de acallar las voces discrepantes se canalizan a través de agitadores en redes sociales y prensa, quienes se dedican sistemáticamente a la difamación de los disidentes. Tal es el caso del chaparrón de improperios contra un científico, el boicot contra su último libro, el bloqueo de su página web y el intento de sancionarlo administrativamente por traer a colación, en su obra, argumentos filosóficos en la línea de pensadores clásicos como Freud, Nietzsche, Rousseau, Schopenhauer o similares, poco simpáticos a las sacerdotisas de lo políticamente correcto.

Conocido es el hecho de que el ejercicio del poder va usualmente acompañado de un uso de la propaganda a través de medios públicos y privados, con el fin de alienar las mentes de las masas y socavar y desprestigiar a sus oponentes. Hoy, como en épocas pasadas, se persigue a los librepensadores por apartarse de doctrinas oficiales. ¿Caminamos hacia una nueva caza de brujas, o estamos ya quizá presenciándola?

No obstante, las leyes en España, de la Constitución de 1978, amparan la libertad de expresión. Las excepciones a esta libertad de opinión las marcan los posibles atentados contra la Constitución en que se pueda incurrir. La típica cantinela de los ofendiditos que pretenden censurar la libertad de expresión en nombre de supuestas ofensas no tiene mucho recorrido legal, salvo en casos que impelen a cometer delitos. Y como muchos saben que no tiene recorrido legal, recurren a la barbarie fuera de la ley: el linchamiento mediático; y si se puede, se presiona y manipula para que, por ejemplo, se despida de su trabajo al acusado. Pero la ley es sabia, en España tenemos una larga historia de persecuciones ideológicas y hemos aprendido a respetar la pluralidad. Braman, es cierto, los colectivos feministas, los colectivos LGBTI y otros similares. Pero, por ahora, tendrán que morder el polvo y canalizar su rabia en obscenos actos de vandalismo callejero, porque la ley bien fundada no les deja ir más allá. Esperemos que no se llegue a pervertir nuestro sistema legal para dar vía libre a las cazas de brujas, como ha sucedido y tristemente sucede en otros países.


¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
martes, 28 de noviembre de 2017

Ismos relativos a la mujer

Genericamente reniego de las ideologías, a mi juicio constructos discursivos que a la larga deforman hechos a fin de forzarlos a la ´´verdad´´ ideológica. Sin embargo debo reconocer que hay ideologias de ideologias. Por ejemplo el marxismo es un constructo intelectual que le ofrece a sus detractores dificultades a la hora de refutarlo. La llamada ideología de género es por el contrario un esperpento intelectual por donde se le mire. Y es el fruto del irrespeto al discurso conceptual ordenado y fundado. Es fruto intelectual de la era del facilismo que vivimos, donde el slogan de 140 caractéres a reemplazado la reflexión. Me resulta dificil debatir con sus prosélitos (tas), porque carecen at all, de bases plausibles por donde se mire el fenómeno. En tal sentido el articulista es relativamente obsecuente con el fenomeno. Su causa basal es el deterioro del recurso discursivo en la sociedad moderna.

# Publicado por: Pablo Errázuriz Montes (Chile)
lunes, 27 de noviembre de 2017

el bien común

Estoy bastante de acuerdo con el artículo. El feminismo de hoy parece proclamar que la mujer es la víctima-ángel y el hombre el opresor-demonio, y quien no esté de acuerdo es un misógino... No parece darse cuenta de que el sistema patriarcal lo han (hemos) mantenido sobre todo las mujeres, que han sido quienes han transmitido las costumbres a sus hijos (porque tal sistema excluía de la crianza a los hombres). Pero el enemigo no es el hombre, ni la mujer (por muy ´´virago´´ que sea): el enemigo es un sistema injusto (no solo en España, que es un país en cierto modo privilegiado, sino en el mundo en general, y no sólo para las mujeres, aunque sobre todo para ellas). Otra cosa es cómo se luche contra él, si es que se lucha y no más bien se patalea. El problema de toda lucha es, en fin, que identificamos las ideas con las personas y nos volvemos intolerantes a todo. Yo sueño con el día en que cada uno pueda pensar, y llegar a manifestar, lo que quiera sin que a nadie se sienta identificado y ofendido. Sueño con el día en que nos demos cuenta de que todos somos compañeros de viaje, que solo nos tenemos los unos a los otros y debemos aprender a convivir en paz y procurando el bien común.

# Publicado por: A. Elliot (Tenerife)
lunes, 27 de noviembre de 2017

NO es lo mismo ´´distinto´´ que ´´superior´´...!

De acuerdo con el contenido de la nota.
Ahondando, agrego que, del mismo modo que se usa, equivocadamente, el término ´´machista´´ o ´´misógino´´ para referirse a quien considera que hombres y mujeres, objetivamente, NO son iguales, en razón precisamente de su sexo, también suele señalarse, equivocadamente, como ´´racista´´, a quienes sostienen, con la misma objetividad, que individuos de distintas razas, son distintos en razón de sus diferencias biológicas innatas, congénitas.
Considero inapropiados los calificativos en ambos casos pues, sugerir que son ´´distintos´´, NO equivale a decir que alguno es superior a otro, (en cuyo caso sí cabría el señalamiento con dichos adjetivos).
Puesto eso en claro... ¿cómo podría no tener sentido suponer que diferencias biológicas, innatas, congénitas entre los dos sexos o las diversas razas, (o etnias humanas), pueden perfectamente poseer o, devenir en habilidades, capacidades y destrezas distintas, mejores o mayores, también congénitas, (NO culturales...), entre unos y otros!?

# Publicado por: ricardo espinosa (LIMA)
lunes, 27 de noviembre de 2017

Camille Paglia

El problema nunca han sido las virago tipo Hanah Reitsch, Leni Riefenstahl, Amelia Earheart, Svetlana Kapánina o Simone de Beauvoir... todo lo contrario. Tampoco han sido nunca un problema las mujeres libertinas que desafían a la carcundia patriarcal. El problema son las libertinas que van de puritanas y víctimas (ahora tenemos un aluvión de este tipo) y también son las que quieren triunfar profesionalmente ´´por cuota´´. Esta es la diferencia entre un feminismo bien entendido y uno mal entendido. Las conferencias de la feminista (bien entendida) Camille Paglia poniendo en evidencia al ´´feminismo copito de nieve´´ son muy reveladoras. Si Simone de Beauvoir viviera hoy, probablemente estaría en la línea de Camille Paglia.

# Publicado por: Derechón (Aranjuez)
lunes, 27 de noviembre de 2017

Mujeres y ciencia.

De mi experiencia profesional, la mayoría de estudiantes femeninas de bachillerato optan por ´´letras´´, en las ingenierías y carreras de ciencias, excepto tal vez biológicas, la mayoria de estudiantes son varones, aunque siempre desde mi experiencia profesional, entre mis mejores alumnos hay más o menos la misma cantidad de chicas que de chicos. Es verdad que sólo dos mujeres ,ambas de nombre María y de ascendencia polaca han conseguido el Nóbel de Física y unas pocas más el de química,pero por mucho tiempo la única persona con dos Nobel fue Maria Curie ( química y física) luego el Nóbel de química hizo doblete con el de la paz, y ahora hay un físico cuyo nombre no recuerdo, tiene dos de física. POr cierto, yo me pregunto por qué a Margarita Salas no se le ha concedido un premio Nobel.

# Publicado por: J.A. Martínez (MADRIDJ)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Cultura
¿Salvará la belleza al mundo?
La cabaña noruega de Wittgenstein
Dos veces mujer
Pequeño homenaje a Hugh Hefner, creador de Play Boy
Errores comunes sobre la historia de Cataluña
¿Un nuevo espíritu religioso?
Retorno sentimental de un catalán a Gerona
Los sofismas del papa Paco
García Lorca, ese franquista
¿Es el animal una persona?
¿Tedio existencial o "Sí a la vida"?
La gran pintura europea culpable de violencia de género
Dead white men
Los nuevos reaccionarios
"El Manifiesto" cumple 10 años
¿Es de extrema derecha la Edad Media?
Diálogo entre Ferrer-Dalmau y Pérez-Reverte
Sexo libre y salvaje en la antigua Roma
El triunfo de lo inmundo (o del «in-mundo»)
Las lecciones de Gramsci
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 SERTORIO
Víctor Laínez, ¡Presente!
2 SERTORIO
La nueva desigualdad
3 Las golfas-monjas
4 Tórtolos...
5 Autocentrar el desarrollo para poner fin a la mundialización neoliberal



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |