''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Viernes, 16 de noviembre de 2018 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
La idiotez del «lenguaje "inclusive"»
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier R. Portella

¿QUIÉN DESEAS QUE GANE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES?
PSOE
VOX
Unidxs Podemos
PP
Ciudadanos


SERTORIO
El Mariscal

JESÚS LAÍNZ
Versalles o la venganza

JAVIER R. PORTELLA
La opción "iliberal" de los países excomunistas

FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
Patada en los huevos

BEATRIZ VILLACAÑAS
Paseo con Virgilio

ADRIANO ERRIGUEL
Deconstrucción de la izquierda posmoderna (y VII)

ALAIN DE BENOIST
Halloween, Samain, Fiesta de Todos los Santos
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
Los retos de VOX


No es sólo España lo que se defiende con VOX, es la existencia de una civilización amenazada de muerte por unas élites apátridas e irresponsables.
Sertorio

23 de octubre de 2018
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos
 Aumentar tamaño Disminuir tamaño Reestablecer tamaño  

SERTORIO


VOX ha surgido como un banderín de enganche, como un batallón de Spengler, como un dos de mayo frente a la política de traiciones y cobardías de los partidos del régimen del 78. Esta joven formación presenta en su favor un activo nada despreciable: ha sustituido al Estado a la hora de combatir la traición separatista; gracias a los abogados de VOX, están Junqueras en la cárcel y el bufón de Waterloo en el exilio. VOX ha plantado cara a los abusos de la dictadura del género y defiende a las víctimas de esta tiranía de los llorones, a esos padres e hijos que las leyes dejaban indefensos frente a la discriminación feminista. VOX está con los toros, con la caza, con las fiestas populares y defiende el sano principio de que hacen muy bien en no ir a las corridas, las monterías o las procesiones religiosas los que las detestan, pero que eso de prohibírselas a los que las disfrutamos es tan estúpido como inadmisible. VOX, además, defiende la libertad de expresión frente a los inquisidores de la corrección política.

En fin, VOX es la necesaria reacción de un país al que la omnipotente izquierda cultural estaba castrando y silenciando. También es un esfuerzo, casi en el último extremo, por reorientar la detestable política de este régimen difunto y tratar de evitar el troceo de España por sus enemigos. Cuando su eco resuene en las paredes de los diversos parlamentos e instituciones en los que, sin duda, va a entrar, llegarán los verdaderos retos para este partido.

El mayor peligro al que se enfrenta VOX es convertirse en el partido de Madrid. La evidencia de que es imprescindible acabar con las autonomías no tiene que dar la imagen de una vuelta a un centralismo que nadie quiere. La necesaria racionalización del desbarajuste autonómico no debe impedir el autogobierno en pequeña escala, siempre bajo controles mucho más severos y efectivos que los del absurdo Estado de las autonomías que hemos sufrido en el último medio siglo. La recentralización del país no implica que todo el aparato administrativo resida en la capital, sino que debería suponer una mayor asunción de responsabilidades por provincias, municipios y comarcas, a las que se les debería dar un fuero en el que, sobre todo, se insistiera en la responsabilidad económica y en el control minucioso por parte de la administración central. El Estado autonómico ha significado la sustitución de un centralismo por diecisiete. Descentralizar de esta manera, con provincias y comarcas, sí que supondría un autogobierno mucho más profundo y popular que el de las nefastas oligarquías autonómicas y, además, con un nivel de amenaza para la nación insignificante comparado con las taifas regionales que tan irresponsablemente se han creado por el régimen aún en vigor.

La necesidad de intervenir en Cataluña durante largos años supone que VOX debe tener un plan para devolver a los catalanes a España, al sentimiento nacional, que difícilmente será compatible con un centralismo al estilo del siglo XIX. Las regiones como Cataluña, Vasconia y Navarra deben disponer de órganos forales propios que, sujetos a un control verdaderamente efectivo del Estado, les permitan mantener sus peculiaridades y sus regímenes especiales en el caso de los antiguos territorios forales. El foralismo siempre ha sido una encomiable tendencia entre los pueblos del norte y resulta un firme valladar frente a los separatismos. Si VOX se empeña en un centralismo madrileño estará perdido incluso en Madrid.

El otro peligro que acecha a VOX es convertirse en una derecha atlantista y dura, en una reedición del aznarismo. Para eso ya está el PP original y su marca blanca: Ciudadanos. El sector más dañado por el régimen del 78 son las clases medias modestas, los autónomos y los pequeños comerciantes, agricultores y funcionarios. Y no olvidemos a la clase obrera española nativa, a los parados y a todas las personas a las que la oligarquía en el poder ha arruinado sistemáticamente en los últimos veinte años. Ese público no comulga con la ropa de marca ni con el tonillo chulesco de los pijos del barrio de Salamanca. Ese público no es liberal ni quiere que Madrid sea una imitación de Londres. Ese público quiere que al pan se le llame pan y al vino, vino. Ese público quiere que se ponga coto a las grandes empresas y a los bancos, a la UE y a las finanzas internacionales. Ese público no quiere que se sigan arrancando olivos, que se pague por no trabajar y que se subvencionen peonadas inexistentes, mientras se machaca a impuestos al autónomo y al comerciante y se grava a los que de verdad producen. Ese público quiere un capitalismo bajo control y una oligarquía domesticada, que obedezca a las leyes y se someta al Estado, como hacen ellos. Ese público defiende la educación y la sanidad estatales y rechaza los embelecos de las privatizaciones. Alejarse de las prédicas neoliberales anglosajonas es otra de las necesidades de VOX. Si se ponen a jugar a la derechona, al atlantismo y al liberalismo duro, esa gente no se acercará y seguirá en Podemos, en el PSOE o en la abstención. Y harán bien, desde luego.

Y hace falta un gran designio cultural. No sólo un programa para salir del mal paso en el que nos han dejado las oligarquías del 78, sino una transformación radical de la forma de entender España que vaya incluso más allá de la simple política. Hay que regenerar la imagen del patriotismo español, que no puede seguir ligado a la banderita, a las sevillanas de los señoritos repeinados y a la cabra de la Legión. Hay que presentar un proyecto alternativo al del omnipresente marxismo cultural; ganar las cátedras, los teatros y las salas de conciertos; atraer a filósofos, escritores, pintores y hasta a cantantes de rock. Porque sin un cambio en las mentalidades que vaya más allá del simple rechazo a lo existente, VOX será un estimable partido político, pero carecerá de mañana.

La presencia institucional es necesaria para hacer valer los valores morales y culturales de nuestra vieja nación, pero también para renovar sus ideas. Hay que refundar España sobre las ruinas de lo que este régimen ha arrasado. Para eso hace falta algo más que la política, aunque sin poder municipal, autonómico o nacional no se podrá edificar nunca una alternativa sólida a lo existente. VOX es el inicio de algo que debe ir más allá de la gestión de la cosa pública y de la dignificación del Estado; forma parte de un movimiento que surge en toda Europa bajo formas diversas y que damos en llamar identitarismo, que es la alternativa radical a la ideología postmarxista que imponen los grandes poderes transnacionales. Se trata de un combate sin concesiones en el que las enemistades son irreductibles entre dos conceptos del mundo –no sólo de la política– mutuamente excluyentes. Eso supone para VOX una radicalidad en los principios que se agudizará a medida que los retos sean más graves, cosa que resulta inevitable dada la tendencia general de nuestra época. Ese será el futuro inmediato de Europa y, en cierta medida, del mundo. De la unión de todas esas tendencias diversas pero convergentes es de donde podrá surgir una Europa europea y verdaderamente unida. No es sólo España lo que se defiende con VOX, es la existencia de una civilización amenazada de muerte por unas élites apátridas e irresponsables.


¿Te ha gustado el artículo?
Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.
Aportar
¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
martes, 23 de octubre de 2018

Entre Bannon y Dugin

Si VOX se mantiene en ese eje, todo irá bien (Bannon habrá trabajado en Goldman Sachs, pero no es un neoliberal) Con Alain de Benoist entremedias. Y en España sería interesante aproximarse a la zona del canal ´´El aullido del Lobo´´. Y a El Manifiesto, por supuesto.

# Publicado por: Derechón (Galapagar)
martes, 23 de octubre de 2018

De acuerdo con usted, Sertorio.

´´El otro peligro que acecha a VOX es convertirse en una derecha atlantista y dura, en una reedición del aznarismo.´´ Esa es la clave: VOX, más que un partido patriótico y social, antiglobalización y foralista es la versión desatada del PP, una derecha desacomplejada de neocon, atlantistas, sionistas y demás representantes de la derecha angloamericana. Esa derecha que tanto motiva a ´´Fedeguico´´ y demás orcos ´´libegales´´ a los que la unidad de España solo les interesa en tanto la puñetera unidad de mercado, un gran saco de mano de obra para entregarlo, con la soberanía que nos queda, a las oligarquías financieras mundiales a las que sirve esa derecha y sus socios progres, los guardianes de la ´´sociedad abierta´´ de Popper y Soros. VOX es además monárquico, defensor de una dinastía infame. VOX es también liberal en lo económico y su contacto con los neocon norteamericanos, Steve Bannon, ex empleado de Goldman Sachs. Muchos no hemos llegado hasta aquí para entregarnos a la primera de cambio a gente que viene de ese mundo financiero: tan repulsivo es Macron, ex empleado de Rotschild como cualquier ex sicario de Goldman Sachs y demás firmas del capitalismo financiero global que destruye nuestras naciones y expolia al mundo en desarrollo para lanzar a hordas de africanos y asiáticos contra una Europa desfigurada. A la espera de una alternativa social, patriótica y verdaderamente nacional (y en España lo nacional va unido a los hechos regionales y su autogobierno).

# Publicado por: Franz Nacional-Popular (Zamora)
martes, 23 de octubre de 2018

Prejuicios sobre VOX

Señor Sertorio, no nos cuente sus prejuicios sobre VOX. ¿Pijos del barrio de Salamanca? ¿Pasar de 17 autonomías a 52? ¿Cataluña, Pais Vasco y Navarra con fueros? Todavía no ha entendido qué es, o puede ser VOX. Si quiere ser constructivo, cuente cómo se debe enfrentar el sector Nacional a la Globalización, nos haría un gran favor.

# Publicado por: Julio (MADRID)
martes, 23 de octubre de 2018

Hechos y personas

El Sr. Sertorio es capaz de hacer un buen artículo incluso hablando de VOX. No insistiré mucho que este partido y solo mencionaré tres nombres, y que los lectores investiguen en su trayectoria política: Rafael Bardají (Partido de la Guerra), Iván Espinosa de los Monteros (Neoliberalismo), Rocio Monasterio (Neoconservadurismo). Añadiré otro nombre: Santiago Abascal (hoy aquí, mañana allí, aznarista y oportunista). Por sus hechos, y sus palabras, los conoceréis.

# Publicado por: Lucius de Geer (Granada)
martes, 23 de octubre de 2018

MAÑANA ES TARDE

Si. Mañana será tarde para emprender ese camino tan bien marcado por el articulista. Dormir en los laureles es la mayor insensatez que los españoles, digo españoles, es decir, patriotas de España, nos hemos dado el gusto de practicar.
Ahora sí que viene el lobo. Ahora estamos en auténtico peligro. O nos movilizamos, nos organizamos, nos ponemos en marcha con decisión, o ´´el viejo topo´´ hozará y y hozará hasta destruir irremediablemente nuestra patria y nuestra identidad.

# Publicado por: ROBOLMO (Alceda)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Sertorio
El Mariscal
1918
Contra Popper (y II)
Alsasua
Estaban tardando
Una extradición
El Estado y la derecha imbécil
Contra Popper (I)
Mezquita y excatedral
El Burriculum Vitae
Posible y probable
Social-apátridas
Willy Toledo
Anatomía del buenismo
Konstantin Leontiev, el Spengler ruso
Esclavitudes
La Gran Sustitución
Por la caridad entra la peste
Evil white males
Macroncitos
Eterno Franco
El estilo prusiano
Nicaragua
Cuelgamuros
El crepúsculo de los dioses
Discurso a la nación española
El pelele
Italia
Roja y rota
El cole de las señoras Iglesias
El chalé
La casa en ruinas
Amnesia histórica
La manada, la piara, la horda
La lideresa
Titulitis
Siria
Sweet home Alabama
Pequeñeces
Charity business
La farsa de Waterloo
El mal francés
Sarmat
Breviario de "Uropa"
Monseñoras
El suicidio de un imperio
Lovecraft
El himno de Marta
Bombarderos
El peligroso oficio de historiador
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
Lejos de Itaca
Osadía
José Vicente Pascual
1 SERTORIO
1918
2 OLIVIER MAULIN
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos: contra los derechos de los pueblos
3 JESÚS LAÍNZ
Versalles o la venganza
4 .
El único museo de toda Europa dedicado al arte figurativo
5 SERTORIO
El Mariscal



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Política de Cookies | Quiénes somos | Contactar |