Lo decía en 2008. Hoy dice "Nunca he atacado a la bandera ni al himno de España"

Pablo Iglesias aplaude al separatismo y reniega de España. Lenin también le encanta

– Abuelito Carrillo, cuéntame otra vez cómo te cargaste a los miles de Paracuellos.
– Claro, Pablito, hijo, y luego iremos juntos a visitar la momia de Lenin.

"Sufrimos —declara el líder de Podemos— soportando día tras día el nacionalismo español (por definición de derechas) y su bandera monárquica y postfranquista", al tiempo que debemos escuchar "la cutre pachanga fachosa, antes de los partidos o cuando se gana algo".
elmanifiesto.com    

 
Nos cuenta ABC que en los Juegos Olímpicos de Pekín (en 2008; en fin, ayer mismo, como quien dice), Pablo Iglesias publicó un artículo sobre lo que piensa de los símbolos españoles. Se titulaba La selección de baloncesto y la lucha de clases. El enunciado ya es del siglo XIX, pero fíjense en el contenido:

- “Debemos solidarizarnos con los patriotas que no tienen equipo propio”, refiriéndose a los nacionalistas catalanes que piden selecciones catalanas.

Me revienta el nacionalismo español (mucho más que el vasco o el catalán, que le voy a hacer)”.

“Sufrimos (…) soportando día tras día el nacionalismo español (por definición de derechas) y su bandera monárquica y postfranquista (…) Ya me gustaría a mí ver a los jugadores de la selección de basket con uniforme tricolor y escuchar un himno como La Marsellesa y no la cutre pachanga fachosa, antes de los partidos o cuando se gana algo”.

“Nuestra selección estatal (¿así suena bien?)”.

“Si te gusta el baloncesto y quieres emocionarte con un equipo que conoces (yo hasta que el baloncesto boliviano no llegue las olimpiadas paso de cambiar de equipo) te tienes que tragar la infame pompa nacional.

“El resultado final en el marcador en nada empaña estas enseñanzas revolucionarias. De hecho,nos ha librado de aguantar el himno.

“Lo que hemos visto hoy en Pekín ha sido una lección de leninismo (…) Los que nos reclamamos del marxismo, puestos a perder el tiempo con los deportes (como decía Javier Krahe, no todo va a ser follar)”.
Ya lo ven: el jefe de Podemos se ha quedado en la lucha de clases y repite con alegría los mantras separatistas. Ahí está la reivindicación de las selecciones catalanas, la demonización del “nacionalismo español” y la comprensión del nacionalismo catalán, el odio a la bandera española y al himno nacional, la manía republicana, (...), el miedo a decir que España es una nación (mejor “Estado”, ¿verdad Pablo?), la admiración por dictaduras populistas tipo Bolivia, el amor a la momia de Lenin, la obsesión sexual… Cada vez parece más claro que Podemos no es el futuro de España, sino su pasado más cutre, casposo e ideológico.
Y lo que nos interesa más: hace unos días contábamos como una de las dirigentes de Podemos Cataluña, Gemma Galdón, hizo que despidieran a un chófer por llevar la bandera de España en la antena. Hoy sabemos que el líder de Podemos se traga el discurso negrolegendario del autoodio a lo español, y comulga con el relato separatista del “Espanya dolenta, Catalunya bona” [“España mala, Cataluña buena”].
¡Váyase a freír espárragos, Sr. Iglesias! A los de “Dolça Cataluña” nos ha decepcionado profundamente.
© Dolça Catalunya