''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Domingo, 22 de octubre de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
Desventuras sufridas por un progre solidario
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella


SERTORIO
Sacar los tanques

JAVIER R. PORTELLA
En España empieza a amanecer

JESÚS J. SEBASTIÁN
Liquidar el «régimen del 78»

JESÚS LAÍNZ
No hay nada que negociar con Cataluña

JOSÉ JAVIER ESPARZA
Cataluña: cada vez se ve más clara la trama

PERE SERRAT
El poderío ciudadano frente al golpe de Estado secesionista

JOSÉ VICENTE PASCUAL
¡Ja soc aquí!
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
La palabra que empieza por ene y otras inquisiciones


Los estadounidenses siguen debatiendo, y ya llevan en ello varias décadas, sobre si se debe retirar o no de la novela "Huckleberry Finn", de Mark Twain,de los temarios escolares por culpa de su empleo de la palabra "nigger".
Jesús Laínz

23 de noviembre de 2016
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

JESÚS LAÍNZ


Mark Twain
 sigue provocando escándalo. Y como casi siempre, por culpa de su Huckleberry Finn. Pues resulta que los estadounidenses siguen debatiendo, y ya llevan en ello varias décadas, sobre si se debe retirar o no dicha novela de los temarios escolares por culpa de su empleo de la palabra nigger, tan dañosa para las meninges que en los USA suelen referirse a ella como the n-word, la palabra que empieza por ene. Seguro que el bueno de Twain estará relamiéndose de gusto al contemplar desde su nube cómo el libro que en 1885 fue acusado del escándalo de promover la amistad entre blancos y negros sigue más de un siglo después bajo la lupa de los censores, esta vez escandalizados por su supuesto racismo. Es uno de los signos de los clásicos: escandalizar a los idiotas en cualquier época y lugar.
Jean-François Revel lo enunció hace ya un cuarto de siglo en su clásico El conocimiento inútil:
La reducción al racismo de casi todas las violaciones de los derechos del hombre ha conferido a este problema un poderío emocional e ideológico preponderante en el final del siglo XX. El racismo ha relegado al segundo rango casi todas las otras causas humanas.
Por eso cada vez que aparece algo relacionado de cerca o de lejos con las cosas de la raza se multiplican inmediatamente las reacciones histéricas. Un caso muy célebre fue el del libro The bell curve: intelligence and class structure in American life. Escrito en 1994 por el psicólogo Richard Herrenstein y el sociólogo Charles Murray, sostenía que el factor raza tiene relación con el coeficiente intelectual. Según los autores, las situadas en las primeras posiciones son la amarilla y la blanca, y la peor clasificada la negra. El escándalo fue tan enorme como pequeña la libre discusión sobre su contenido.
Las fricciones entre blancos y negros, asunto que resurge con mayor o menor ímpetu en cada campaña electoral, tienen honda tradición en los Estados Unidos, como lo demuestran las palabras poco amables hacia los negros escritas por figuras en principio tan poco sospechosas como Thomas Jefferson, el padre fundador: "Los negros son inferiores a los blancos tanto en las dotes corporales como en las mentales". O Abraham Lincoln, el libertador: "Nunca he estado a favor de promover la igualdad política y social de las razas blanca y negra; nunca he estado a favor de hacer que los negros puedan votar, formar parte de jurados o casarse con blancos". O el eminente antiesclavista Ralph W. Emerson, que describió así lo que consideró estancamiento de los negros: "El negro de hoy es el mismo que el negro de los tiempos de Herodoto".
Pero la medalla de oro, al menos en el campo literario, probablemente la merezca la manifestación más aguda (para la mentalidad post-1945) del racismo: el antisemitismo. Pues la hostilidad hacia los judíos se ha visto reflejada en la literatura universal por lo menos desde la primera carta de san Pablo a los tesalonicenses. Shakespeare, por ejemplo, suele ser objeto de reprobación por culpa de su Mercader de Venecia, del mismo modo que Voltaire –¡el gran sacudidor de supersticiones e intolerancias!– por los agrios párrafos que dedicó a los judíos en su Diccionario filosófico. Bastantes siglos atrás, en el XIV, el inglés Geoffrey Chaucer, en uno de sus Cuentos de Canterbury, acusó a los judíos de los crímenes rituales tan de moda en la Europa medieval. Nuestros Gonzalo de Berceo y Alfonso X habían hecho lo propio un siglo antes; y en el XVII Lope de Vega volvería sobre la cuestión en El niño inocente de La Guardia. Otros casos destacados fueron el de Lutero en su muy virulento Sobre los judíos y sus mentiras, el de Quevedo en su Execración contra los judíos y el de Bécquer en su Rosa de pasión. Y ya en el siglo XX cabría destacar las muchas páginas antisemitas de Baroja o las del austriaco Weininger, judío él mismo.
Con estos mimbres y otros parecidos han tejido sus argumentos quienes ven en eso que ha solido llamarse civilización occidental un pernicioso mecanismo que habría impuesto desde hace dos milenios su concepción racista, machista, imperialista, aristocrática, violenta e intolerante del hombre y el mundo. Pero el que las opiniones de los autores mencionados, y las de otros muchos, no encajen bien con el pensamiento dominante en el siglo XXI, ¿nos hará olvidar el hecho de que de esa misma civilización también surgieron la filosofía griega, el derecho romano, las catedrales góticas, el Quijote, la Capilla Sixtina, la Sinfonía Pastoral...? Y si esto suena demasiado vetusto, también cabría mencionar el racionalismo, la Ilustración, las libertades políticas, los derechos humanos, la tolerancia religiosa, la democracia, el Estado del bienestar, el prodigioso progreso técnico... Porque para encontrar todo eso más allá de las fronteras de Occidente hay que buscar un rato.
Sería interesante saber si los modernos inquisidores de la Santa Iglesia de la Corrección Política están dispuestos a renunciar a todo ello. Y, sobre todo, qué proponen a cambio: quizá ese extraño híbrido de auto-odio e islamofilia en que consiste hoy el izquierdismo.
© www.jesuslainz.es

¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
sábado, 26 de noviembre de 2016

Mayor nefandez

Esta muy bien el artículo. Muy bien. Pero ya casi aburre hablar de todo eso y de nada. Somos tontos de remate... la sociedad moderna quiero decir. Tengo curiosidad, ¿Ha alcanzado, cualquier otra época pasada, tal nivel de estulticia generalizada como la actual?. Paréceme que a mayor posibilidad general de ´´educación y cultura´´ mayor nefandez.

# Publicado por: Frido (Toledo)
jueves, 24 de noviembre de 2016

La pureza y la respetabilidad

Off topic (no tanto): A Labordeta no se le guardó ningún minuto de silencio y no pasó nada y a Rita Barberá (RIP) sí hay que guardárselo porque si no se incurre en una falta de humanidad y de educación.
¡Que le den dos duros a la ´´respetabilidad´´ de la derecha!
La izquierda es la ´´pureza´´ y la derecha es la ´´respetabilidad´´. Ambas hieden.

# Publicado por: Derechón Alternativo (Ciempozuelos)
miércoles, 23 de noviembre de 2016

El negrito del Colacao y el judión de La Granja

A los negros no les molesta que les llamen ´´negros´´, a los blancos no les molesta que les llamen ´´blancos´´, a los judíos les molesta tremendamente que les llamen ´´judíos´´. Porque el judío cuando escucha la palabra ´´judío´´ de labios gentiles se da cuenta de que le han identificado.

# Publicado por: Derechón Alternativo (Ciempozuelos)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Jesús Laínz
No hay nada que negociar con Cataluña
La guerra que Occidente no podrá ganar
"El engeniosu jidalgu don Quijoti la Mancha"
Ríos de sangre
El mito de la España de las Tres Culturas
Homo calambrensis
Violación por tradición
Los de Euskal Telebista tienen razón
Los vascos en el 98: lo que nunca se recuerda
El Gran Macho Blanco
Jalogüín
El hombre que fue Chesterton
Los bárbaros somos nosotros
La Virgen María es lesbiana y separatista
El potito demagógico
300 años
Dejen a los niños en paz
¡Fora Don Quixot!
Yo te bautizo Terminator
Demasiado amor
La peste española
Nuestro caballo de Troya
Cataluña era la región más patriótica de España en el siglo XIX
Contra la tontería
Catalonia is not Scotland
¿Por qué puede caer España?
Allons, enfants de la Catalogne!
¿España contra Cataluña?
Francia y Cataluña, historia y disparate
De la Cruzada a la Estelada
El chantaje independentista
Un libro fuera de lo común: esclavos, abstenerse
La "libertad de costumbres", esa lacra de la modernidad
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
Lejos de Itaca
Un país raro
José Vicente Pascual
1 Cataluña es más grande
2 El catalán, dialecto del valenciano
3 SERTORIO
El dedo y la llaga
4 Anteproyecto de la nueva Constitución que preparan PP y PSOE
5 JAVIER R. PORTELLA
En España empieza a amanecer



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |